FITUR vuelve a confirmar una tendencia clara en el sector hotelero: tras varios años de fuerte crecimiento en volumen, el foco se ha desplazado de forma definitiva hacia la rentabilidad. Así lo explica Ricardo Almeida, CEO de openROOM, en esta entrevista con Smart Travel News realizada durante la feria.
Según Almeida, las conversaciones mantenidas estos días con hoteleros giran principalmente en torno a dos grandes ejes: la necesidad de potenciar la venta directa y la urgencia de mejorar márgenes en un contexto en el que la ocupación ya no es el principal problema. Para lograrlo, la diferenciación del producto, una correcta estrategia de pricing y una comercialización bien ejecutada resultan clave.
En este escenario, la inteligencia artificial ha dejado de ser un concepto teórico para convertirse en una herramienta cotidiana. Su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos, detectar patrones de consumo y automatizar procesos la convierte en un aliado fundamental para áreas como el pricing, la anticipación de la demanda, la personalización de campañas de marketing o la optimización de procesos internos.
Sin embargo, Almeida insiste en que la tecnología por sí sola no es suficiente. El verdadero valor surge cuando se combina la potencia de la IA con el criterio humano. La estrategia, la definición de objetivos, la segmentación de targets y la toma de decisiones finales siguen requiriendo la intervención de personas con conocimiento del negocio y del contexto local de cada hotel.
En cuanto al impacto de la IA en las búsquedas y la distribución, el CEO de openROOM reconoce que el sector se enfrenta a un nuevo cambio de paradigma, similar a los vividos anteriormente con los algoritmos de Google o las transformaciones impulsadas por los metabuscadores. Aunque en mercados como el estadounidense estas nuevas formas de búsqueda ya empiezan a ganar peso, en Europa el impacto todavía es limitado, si bien todo apunta a que llegará progresivamente.
Respecto a la eterna batalla por la venta directa, Almeida observa una evolución positiva en aquellos hoteles que llevan años apostando de forma consistente por este canal. Lograr altos porcentajes de venta directa no es inmediato, sino el resultado de un proceso que incluye la corrección de disparidades, una buena segmentación, bases de datos bien trabajadas y una comunicación cada vez más personalizada con el cliente.
Desde openROOM, esa visión se traduce en una propuesta integral que abarca desde la definición estratégica hasta la ejecución: página web, motor de reservas, marketing digital, business intelligence y revenue management. El gran reto actual está en mejorar la conversión, atrayendo tráfico más cualificado y logrando que ese tráfico termine reservando en el canal directo.
En este punto, el uso avanzado de los datos cobra especial relevancia. El problema ya no es la falta de información, sino la capacidad de procesarla y transformarla en conocimiento útil para la toma de decisiones. Los hoteleros demandan cada vez más herramientas que no solo expliquen lo que ha ocurrido, sino que permitan anticipar escenarios futuros y ajustar precios y estrategias con mayor antelación.
De cara al futuro de la distribución, Almeida se muestra prudente. En un entorno donde las tendencias cambian cada vez más rápido, hacer previsiones a medio plazo resulta arriesgado. Su recomendación final es clara: los hoteles deben ser menos reactivos y más proactivos, utilizando los datos, las herramientas y el conocimiento disponible para adelantarse al mercado en lugar de limitarse a responder a sus cambios.