La transformación del turismo ya no depende únicamente de la tecnología o la sostenibilidad. El talento se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad para un sector que afronta profundos cambios en ámbitos como la digitalización, la inteligencia artificial o la evolución de las expectativas de los viajeros. Con este contexto de fondo, el programa formativo Anfitriones ha presentado una nueva etapa orientada a acompañar el desarrollo profesional de las personas durante toda su trayectoria laboral.
La evolución del programa fue uno de los ejes centrales de la jornada “15+15 ideas para el talento en turismo”, celebrada en Madrid y organizada por SEGITTUR. El encuentro reunió a profesionales, expertos y representantes institucionales para reflexionar sobre las competencias que marcarán el futuro de la industria turística.
Durante la inauguración, la directora general de Turismo, Ana Muñoz, destacó la necesidad de poner en valor las oportunidades profesionales que ofrece el sector. “El turismo es un espacio profesional con grandes oportunidades. No solo hablamos de empleos, sino de trayectorias; no solo de ocupaciones, sino de proyectos de vida; no solo de cubrir puestos de trabajo, sino de construir capacidades en un sector en transformación”, señaló.
En la misma línea, el presidente de SEGITTUR, Enrique Martínez, explicó que la nueva orientación de Anfitriones busca convertir la plataforma en una herramienta de acompañamiento permanente para los profesionales del turismo. “Queremos que Anfitriones sea un lugar de acompañamiento a las personas a lo largo de su vida profesional. Que permita aprender, actualizarse, especializarse y avanzar, y que contribuya a que el turismo español siga siendo competitivo y sostenible”, afirmó.
Formación más allá de los conocimientos técnicos
La elección del Instituto Libre de Enseñanza como sede del evento no fue casual. Los organizadores quisieron establecer un paralelismo entre la filosofía educativa de esta institución histórica y la visión que impulsa la nueva etapa de Anfitriones.
Ambos modelos comparten una concepción de la educación entendida como herramienta de transformación social, donde la formación no se limita a la adquisición de conocimientos técnicos, sino que incorpora también el desarrollo de valores, habilidades sociales y capacidades para desenvolverse en entornos complejos.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante en un momento en el que el turismo vive una aceleración constante de los cambios tecnológicos y organizativos. Las empresas demandan cada vez más perfiles capaces de adaptarse a nuevos entornos, aprender de forma continua y combinar competencias técnicas con capacidades relacionales.
Inteligencia artificial, innovación y nuevos modelos de aprendizaje
La jornada sirvió para analizar algunos de los principales retos que afronta actualmente la gestión del talento en turismo. Entre ellos destacaron la atracción y fidelización de profesionales, la adaptación a la inteligencia artificial, la incorporación de nuevas metodologías de aprendizaje y el impacto de la innovación en los modelos de trabajo.
Uno de los mensajes más repetidos a lo largo del encuentro fue que las estructuras organizativas tradicionales ya no son suficientes para responder a la velocidad de cambio actual.
Tomás Pereda, subdirector general de la Fundación Máshumano, resumió esta idea con una reflexión que sirvió de hilo conductor para parte de los debates: “El mapa no es el territorio”. Según explicó, muchos modelos de gestión diseñados para una lógica industrial resultan insuficientes para interpretar una realidad en la que cobran protagonismo factores como la creatividad, la adaptabilidad, el pensamiento crítico y el bienestar de las personas.
La inteligencia artificial fue otro de los grandes temas abordados. Lejos de plantearse como una amenaza, los participantes coincidieron en la necesidad de desarrollar una convivencia efectiva entre tecnología y talento humano, donde las herramientas digitales ayuden a potenciar las capacidades de los profesionales en lugar de sustituirlas.
Las competencias que marcarán el futuro
Uno de los aspectos más interesantes de la jornada fue la reflexión sobre cuáles serán las capacidades más valiosas para el turismo de los próximos años.
Las intervenciones pusieron de manifiesto que la competitividad del sector dependerá cada vez más de una combinación equilibrada entre conocimientos tecnológicos y habilidades humanas. La capacidad analítica, la visión estratégica, la comprensión de los datos o el dominio de herramientas digitales convivirán con competencias como la empatía, la comunicación, la creatividad o la gestión del cambio.
El debate también abordó la influencia de factores como las diferencias generacionales, la diversidad cultural o las nuevas expectativas laborales de los profesionales más jóvenes, elementos que están transformando la forma en que las empresas atraen y retienen talento.
Siete voces para repensar la formación turística
La jornada contó además con la participación de siete profesionales procedentes de distintos ámbitos del sector, que compartieron experiencias y reflexiones sobre el papel de la formación en el desarrollo de las organizaciones.
Entre las ideas más destacadas apareció la necesidad de integrar el aprendizaje en la actividad diaria, abandonar modelos formativos rígidos y favorecer itinerarios más flexibles y adaptados a las necesidades reales de las empresas y los trabajadores.
También se puso el foco en perfiles menos visibles para el viajero, pero fundamentales para el funcionamiento de la industria turística. Los participantes coincidieron en que el futuro del sector dependerá tanto de quienes están en contacto directo con el cliente como de los profesionales que trabajan en áreas estratégicas, tecnológicas o de gestión.
Un sector que compite por el talento
La evolución de Anfitriones llega en un momento en el que la captación y retención de talento se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las empresas turísticas.
La recuperación de la actividad tras la pandemia, la creciente digitalización y la competencia con otros sectores por determinados perfiles profesionales han llevado a muchas compañías a replantear sus estrategias de formación y desarrollo.
En este contexto, la apuesta por el aprendizaje continuo y la actualización permanente de competencias aparece como una de las claves para mantener la competitividad de una industria que representa uno de los principales motores económicos de España.
La nueva etapa de Anfitriones pretende precisamente responder a este desafío, reforzando su papel como plataforma de referencia para el desarrollo profesional del turismo y poniendo el foco en una idea que estuvo presente durante toda la jornada: el futuro del sector dependerá tanto de la innovación tecnológica como de la capacidad para atraer, desarrollar y acompañar el talento que la hace posible.


