Emprender en sectores tradicionales exige algo más que innovación tecnológica. Exige comprensión del contexto, respeto por quienes operan el día a día y una mirada práctica orientada a resolver problemas reales.
Esa combinación es la que ha llevado a InRoom a obtener el tercer premio de los Premios de Emprendimiento de la CETT Fundació 2025.
InRoom demuestra que la tecnología aporta valor cuando se integra de forma natural en la operativa y libera tiempo a los equipos para centrarse en lo que de verdad importa: las personas.
En esta entrevista, Josep Maria Marsal Fargas, cofundador (con Ramon Miralpeix Alsina, también cofundador) de InRoom, comparte el origen del proyecto, los retos de emprender siendo joven en un sector tradicional y una visión clara de cómo la tecnología, bien aplicada, transforma la experiencia del huésped sin perder el enfoque humano.
Un testimonio que refleja el talento emergente y el espíritu emprendedor que desde la CETT Fundación queremos impulsar y acompañar.
Ramon y Josep María en el TIS-Sevilla 2025
InRoom nace en un momento en que muchos jóvenes sienten que la tecnología puede transformar la experiencia hotelera. ¿Cómo surgió la idea y qué problema concreto buscabais resolver con una mirada fresca?
InRoom nace, sobre todo, de la experiencia directa y de observar el día a día desde dentro. Venimos del mundo de las automatizaciones y de la tecnología aplicada a procesos, pero al mismo tiempo hemos estado muy en contacto con la realidad de la recepción hotelera: colas en horas punta, interrupciones constantes, teléfonos que no paran de sonar y muchas preguntas que se repiten una y otra vez.
Nos dimos cuenta de que el problema no era la falta de atención ni de ganas por parte del equipo, sino el canal. El huésped hoy en día ya utiliza el móvil para absolutamente todo: informarse, comunicarse, reservar, pedir. Sin embargo, esa realidad no estaba bien integrada dentro de la operativa del alojamiento.
A partir de ahí surge InRoom asistente virtual, como una forma sencilla y natural de conectar ambas realidades: mejorar la experiencia del huésped desde un canal que ya utiliza y, al mismo tiempo, aliviar la carga diaria del equipo de recepción para que pueda centrarse en lo realmente importante.
Ser una startup liderada por jóvenes suele venir acompañado de prejuicios. ¿Qué barreras habéis encontrado y cómo las habéis enfrentado?
Más que barreras directas o explícitas, lo que hemos encontrado es una cierta desconfianza inicial, sobre todo en un sector tan tradicional como el hotelero. A veces cuesta que te tomen en serio si no vienes con muchos años de recorrido o con un nombre muy consolidado detrás.
Nuestra forma de afrontarlo ha sido bastante clara: escuchar mucho, entender bien cada alojamiento y adaptarnos a su realidad concreta. No llegamos con una solución cerrada ni con un discurso grandilocuente, sino con ganas de entender qué les duele en su día a día.
Cuando los equipos ven que InRoom asistente virtual responde a problemas reales, que no les complica la operativa y que realmente les ahorra tiempo, la edad deja de ser un factor relevante. Al final, lo que pesa es si la solución funciona o no.
¿Crees que vuestra juventud os da una ventaja para identificar cambios de hábito o nuevas expectativas en huéspedes y en la industria?
Sí, creemos que nos da una ventaja clara en ese sentido. Hay hábitos que nosotros ya damos por normales como usuarios: la inmediatez, la mensajería, la expectativa de respuesta rápida o la comodidad de no tener que llamar por teléfono para todo.
Vivimos esas expectativas en primera persona, y eso nos facilita detectar dónde se generan fricciones en la experiencia del huésped. Muchas veces no se trata de grandes cambios, sino de pequeños detalles que mejoran mucho la percepción del servicio. Aun así, somos muy conscientes de que nuestra visión por sí sola no es suficiente. Por eso la combinamos constantemente con la escucha activa a los equipos de los alojamientos, que son quienes mejor conocen a su cliente y su operativa diaria. Esa mezcla es clave.
¿Has sentido que hay límites invisibles por ser jóvenes en la toma de decisiones en el sector hospitality o tech?
Sí, especialmente al inicio. En algunos contextos cuesta generar confianza cuando no hay una trayectoria larga detrás o cuando el interlocutor espera perfiles más tradicionales.
Nuestra estrategia ha sido no forzar nada. Empezar poco a poco, con pruebas reales, pilotos y un acompañamiento muy cercano. Preferimos demostrar con hechos antes que con promesas.
Cuando un alojamiento empieza a ver el impacto práctico de InRoom asistente virtual en su día a día, menos interrupciones, respuestas más rápidas, mejor experiencia del huésped; esos límites invisibles se van diluyendo de forma natural.
¿Cómo influye vuestra edad en la cultura de InRoom y en el desarrollo de vuestros productos y servicios?
Influye mucho en la forma de trabajar. Tenemos una cultura muy horizontal, ágil y práctica. Tomamos decisiones rápidas, probamos, iteramos y mejoramos el producto a partir del uso real, no de hipótesis.
También entendemos que no existen dos alojamientos iguales. Por eso InRoom asistente virtual no se desarrolla como una solución rígida, sino con una mentalidad flexible y adaptable a cada realidad, tamaño y tipo de negocio.
Esa forma de pensar viene muy ligada a nuestra generación y a cómo entendemos la tecnología: como una herramienta al servicio de las personas, no al revés.
¿Qué consejo daríais a otros jóvenes que quieren lanzar una startup en sectores tradicionales como hospitality?
Les diría que no intenten imponer una visión desde fuera. En sectores tradicionales es fundamental entender bien los ritmos, la cultura y la experiencia de quienes llevan años trabajando en él.
Escuchar, ser resiliente, respetar y centrarse en resolver problemas concretos es mucho más efectivo que intentar “revolucionarlo todo” desde el primer día. La credibilidad no se gana con discursos, se construye con constancia y resultados.
Cuando aportas valor real y mejoras el día a día de las personas, la edad pasa automáticamente a un segundo plano.
Miembro del Grupo de Investigación en Alojamientos Turísticos y Restauración del Campus CETT – UB. Profesor en Marketing Digital. Conferenciante. Miembro en Comités Científicos de Congresos. Foundrising, Entrepreneurship & Awards CETT Fundació – CETT. Doctor (PhD) Universidad de Barcelona.



