La inteligencia artificial ya forma parte del proceso de planificación de viajes de millones de españoles, pero aún está lejos de sustituir el papel de las agencias de viajes. Esta es una de las principales conclusiones del informe «Contexto, incertidumbre e IA en el sector turístico», elaborado por Ávoris Travel Insights, que analiza cómo están incorporando los viajeros españoles las herramientas de IA en sus decisiones turísticas.
Los datos muestran un escenario de adopción creciente, con viajeros cada vez más familiarizados con asistentes como ChatGPT o Gemini, aunque todavía mantienen una fuerte necesidad de contrastar la información obtenida y continúan depositando su confianza en fuentes tradicionales y en el asesoramiento profesional.
La digitalización del viajero ya es una realidad
El informe confirma que el proceso de planificación turística está plenamente digitalizado. Más de siete de cada diez viajeros utilizan de forma intensiva herramientas digitales para organizar sus desplazamientos, desde plataformas de reserva y comparadores hasta aplicaciones móviles y asistentes inteligentes.
En este contexto, la inteligencia artificial comienza a consolidarse como una nueva capa dentro del ecosistema digital turístico. Actualmente, un 24% de los viajeros afirma utilizar herramientas basadas en IA para cuestiones relacionadas con sus viajes, una cifra todavía inferior a la de plataformas de reserva online o comparadores de precios, pero suficientemente significativa como para marcar una tendencia clara.
La investigación revela además que un 32,7% de los encuestados ya utiliza herramientas de IA para temas relacionados con los viajes, ya sea de forma específica o como parte de un uso más amplio de estas tecnologías.
ChatGPT lidera el uso de IA turística
Entre quienes ya utilizan inteligencia artificial para viajar, los asistentes conversacionales dominan claramente el mercado. Más del 80% de los usuarios recurre a herramientas como ChatGPT o Gemini para planificar, buscar información o resolver dudas relacionadas con sus desplazamientos.
Muy por detrás aparecen las herramientas de IA integradas en buscadores, utilizadas por un 34,1% de estos viajeros, mientras que las soluciones incorporadas directamente por plataformas turísticas o agencias apenas alcanzan un 7,9% de uso.
Este dato resulta especialmente relevante para el sector, ya que demuestra que el usuario prefiere actualmente interactuar con herramientas generalistas y abiertas antes que con asistentes integrados dentro de plataformas concretas.
La IA se utiliza sobre todo para planificar
El informe identifica con claridad el momento del viaje en el que la inteligencia artificial aporta más valor.
El 83,4% de los usuarios de IA la emplea para informarse sobre destinos y diseñar itinerarios. También destacan usos relacionados con la resolución de dudas previas al viaje, la búsqueda de recomendaciones de actividades o restaurantes y la comparación de opciones de transporte y alojamiento.
Cuando se pregunta por las funcionalidades que los viajeros desearían utilizar en el futuro, aparecen nuevamente las tareas vinculadas a la optimización del viaje. Encontrar las mejores ofertas, diseñar itinerarios completos y recibir recomendaciones personalizadas encabezan las preferencias.
En cambio, la gestión de reservas o la reorganización del viaje ante incidencias todavía generan menos interés, probablemente porque implican un mayor nivel de confianza y responsabilidad.
La IA influye en las decisiones de viaje
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la inteligencia artificial no solo informa, sino que influye activamente en las decisiones del viajero.
Más del 70% de quienes utilizan estas herramientas reconoce que la información o recomendaciones obtenidas han influido mucho o bastante en alguna decisión relacionada con sus viajes.
Sin embargo, esa influencia se concentra principalmente en aspectos vinculados a la configuración de la experiencia. La IA ayuda a decidir qué visitar, qué actividades realizar o dónde comer, pero tiene menos peso en la elección del destino final o del alojamiento.
En otras palabras, la inteligencia artificial está transformando más el «cómo viajar» que el «dónde viajar».
El viajero sigue contrastando la información
Pese a esta creciente influencia, el informe deja claro que la confianza en la IA todavía es limitada.
El 86% de los usuarios afirma contrastar posteriormente la información obtenida mediante inteligencia artificial utilizando otras fuentes como plataformas de reserva, blogs especializados, comparadores o foros de viajeros.
La principal preocupación sigue siendo la fiabilidad de la información. Un 35% menciona el riesgo de recibir datos incorrectos, mientras que un 27,8% teme que las recomendaciones puedan estar sesgadas por intereses comerciales. También aparecen inquietudes relacionadas con la protección de datos y la falta de asistencia humana en caso de problemas.
Estas dudas coinciden con las principales áreas de mejora identificadas por los usuarios: mayor precisión, información más actualizada y recomendaciones más concretas y personalizadas.
Las agencias conservan su papel
Quizá la conclusión más tranquilizadora para el sector de la intermediación es que los viajeros siguen confiando en las agencias de viajes.
Cuando se pregunta por las fuentes de confianza para recibir recomendaciones, las opiniones de otros viajeros y las agencias aparecen claramente por delante de las herramientas de inteligencia artificial. La IA es percibida principalmente como un recurso de apoyo y no como una fuente principal de decisión.
Además, el 46,4% de los encuestados considera que la inteligencia artificial complementará el trabajo de las agencias, mientras que otro 33,1% cree que sustituirá algunas funciones, pero que las agencias seguirán siendo necesarias. Solo un 12,7% anticipa una sustitución masiva del sector.
La preferencia por un modelo híbrido también queda patente cuando se pregunta directamente sobre la incorporación de IA en las agencias. Un 42% apuesta por utilizarla únicamente como herramienta de apoyo al agente, manteniendo el asesoramiento humano como elemento central del servicio.
Un viajero más joven, más internacional y con mayor gasto
El estudio también dibuja el perfil del denominado «viajero IA».
Se trata de un consumidor más joven, con mayor nivel educativo y mayor capacidad económica. Además, muestra una mayor predisposición a viajar, realiza más desplazamientos al año y destina un presupuesto superior a sus vacaciones.
También presenta una clara orientación internacional, con mayor interés por destinos europeos y de larga distancia, así como una preferencia por experiencias urbanas, culturales y gastronómicas. Según el informe, estos viajeros tienden a planificar más sus viajes, buscan optimizar el tiempo en destino y muestran una mayor inclinación hacia actividades organizadas y experiencias diferenciales.
Hacia un modelo híbrido
La principal conclusión que deja el informe de Ávoris es que la inteligencia artificial ya forma parte del viaje, pero todavía no sustituye a los actores tradicionales del sector.
Los viajeros valoran su rapidez, capacidad para generar ideas y ayuda en la planificación, pero siguen necesitando contrastar la información y continúan otorgando una elevada confianza al asesoramiento profesional. El escenario que dibuja el estudio no es el de una sustitución, sino el de una convivencia cada vez más estrecha entre tecnología y factor humano.
Para agencias, hoteles y proveedores turísticos, la oportunidad parece clara: integrar la inteligencia artificial como herramienta de mejora de la experiencia, manteniendo al mismo tiempo la confianza, la personalización y el acompañamiento que los viajeros siguen demandando.

