No quedan muchos rincones del mundo en los que Airbnb no haya tenido ya un impacto real. La compañía está a punto de alcanzar un nuevo límite.

Airbnb y Ocean Conservancy han anunciado el lanzamiento de «Un tiempo sabático en la Antártida», una oportunidad para cinco personas a quienes les entusiasme la idea de viajar al continente más remoto de la Tierra.

Lo que debes saber:

  • En diciembre, los voluntarios acompañarán a la científica antártica Kirstie Jones-Williams en una misión de investigación científica.
  • Los cinco voluntarios que sean seleccionados recogerán muestras de nieve y estudiarán en qué medida los microplásticos se han abierto camino hasta el interior de la Antártida.
  • El objetivo de Un tiempo sabático en la Antártida es concienciar más a la población sobre el impacto del ser humano en el clima en uno de los ecosistemas menos estudiados y más aislados del mundo.
  • Al comprender el impacto de la contaminación plástica generada en otros continentes, los científicos ciudadanos podrán ayudar al resto del mundo a entender mejor cómo podemos proteger la Antártida y el planeta.
  • Los voluntarios seleccionados asistirán a una formación intensiva en Punta Arenas (Chile) donde se prepararán con cursos de glaciología y muestreo de campo, así como de tareas de laboratorio y prácticas con el equipamiento.
  • Después, volarán a la Antártida para comenzar su misión científica. Aterrizarán en una pista natural de hielo azul ubicada en lo más profundo del continente, donde se desarrollará la investigación.
  • Recogerán muestras de nieve del interior de la Antártida y las estudiarán en busca de microfibras extrañas para determinar hasta qué punto los desechos y la contaminación han viajado por todo el planeta.

Kirstie Jones-Williams, científica y líder de la misión:

“La mayoría de la gente piensa que la Antártida es un continente aislado e impoluto, pero los hallazgos recientes demuestran que incluso las zonas más remotas se ven afectadas por la contaminación plástica. Esta expedición nos ayudará a entender el viaje que hacen los microplásticos hasta regiones apartadas como la Antártida, y llega en un momento crítico en el que debemos poner de relieve la responsabilidad que tenemos de proteger el medio natural en el que vivimos»