La ofensiva judicial del sector hotelero contra Booking entra en una nueva fase. Más de 1.400 empresas hoteleras españolas están ultimando una demanda colectiva contra la OTA por las denominadas cláusulas de paridad, unas condiciones contractuales que durante años impidieron a los establecimientos ofrecer precios más bajos en sus propios canales de venta o en otras plataformas de distribución.
La iniciativa, impulsada por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y coordinada por CCS Abogados, agrupa ya a hoteles, balnearios, apartamentos turísticos y algunas de las mayores cadenas hoteleras del país. Según los promotores de la acción legal, el número de establecimientos representados seguirá creciendo durante los próximos meses.
La reclamación se apoya principalmente en la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de septiembre de 2024, que concluyó que las cláusulas de paridad impuestas por Booking no podían considerarse necesarias para el funcionamiento de la plataforma y debían analizarse bajo la normativa europea de competencia. El fallo supuso un importante respaldo a las reclamaciones que los hoteleros venían planteando desde hace años.
El origen del conflicto
Durante años, Booking exigió a muchos hoteles mantener en su plataforma precios y condiciones iguales o mejores que los ofrecidos en otros canales de venta. En la práctica, esto limitaba la capacidad de los establecimientos para incentivar la reserva directa mediante tarifas más competitivas en sus propias webs.
Los hoteleros sostienen que estas restricciones redujeron artificialmente la competencia y reforzaron la dependencia de la intermediación online, incrementando las comisiones pagadas a la plataforma. La reclamación busca precisamente compensar los perjuicios económicos derivados de esa situación durante el periodo comprendido entre 2004 y junio de 2024, fecha en la que Booking eliminó definitivamente estas cláusulas en Europa.
Además del fallo europeo, el sector también encuentra respaldo en la sanción récord de 413 millones de euros impuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a Booking por abuso de posición dominante en España, una resolución que la compañía ha recurrido ante la Audiencia Nacional.
Reclamaciones millonarias
Aunque todavía no existe una cifra definitiva sobre el importe total de las indemnizaciones reclamadas, los despachos implicados manejan estimaciones muy elevadas.
La demanda promovida por CEHAT podría tomar como referencia el precedente británico, donde las reclamaciones alcanzan el 7,3% de los ingresos generados a través de la plataforma. En paralelo, existe otra acción colectiva impulsada por Eskariam y Regula que agrupa a más de 750 establecimientos y que ya ha cuantificado reclamaciones superiores a los 200 millones de euros. Algunas estimaciones del sector apuntan a que el impacto económico agregado podría situarse en varios miles de millones de euros.
Para facilitar la adhesión, los promotores han habilitado herramientas online que permiten a cada hotel calcular de forma aproximada la indemnización potencial en función de los años de colaboración con Booking y las comisiones abonadas durante ese periodo.
Un movimiento que trasciende España
La batalla judicial no se limita al mercado español. En los últimos dos años han surgido iniciativas similares en numerosos países europeos.
La patronal hotelera europea HOTREC ha respaldado acciones legales colectivas en más de 25 países, mientras que miles de establecimientos de todo el continente han iniciado procedimientos contra Booking basados en los mismos argumentos jurídicos. Solo en Europa, más de 10.000 hoteles se han sumado a reclamaciones colectivas relacionadas con las cláusulas de paridad.
Además, una sentencia dictada por el Tribunal Regional de Berlín a finales de 2025 obligó a Booking a indemnizar a más de 1.100 hoteles alemanes por los daños derivados de estas prácticas, un precedente que ha reforzado notablemente las expectativas de éxito de los demandantes españoles.
La respuesta de Booking
Booking rechaza las acusaciones y mantiene que las reclamaciones carecen de fundamento.
La compañía sostiene que las cláusulas de paridad respondían a prácticas habituales del sector y recuerda que fueron eliminadas en Europa antes incluso de que existiera una resolución judicial definitiva sobre su legalidad. Además, considera prematuro hablar de daños económicos cuando todavía no existen sentencias firmes que establezcan indemnizaciones concretas.
La OTA asegura que defenderá su posición «con total firmeza» en cualquier procedimiento judicial y continúa recurriendo algunas de las resoluciones regulatorias que afectan a su actividad en Europa.
Mucho más que una reclamación económica
Más allá de las posibles indemnizaciones, el caso se ha convertido en uno de los mayores enfrentamientos entre la hotelería europea y las grandes plataformas digitales.
La cuestión de fondo no es únicamente cuánto dinero podrían recuperar los hoteles, sino hasta qué punto las OTAs han condicionado durante años la estrategia comercial y de distribución de miles de establecimientos. La resolución de estas demandas podría marcar un antes y un después en la relación entre hoteles y plataformas de intermediación, redefiniendo el equilibrio de poder en uno de los segmentos más importantes del ecosistema turístico digital.
Mientras tanto, el sector hotelero español se prepara para una batalla judicial que podría prolongarse varios años, pero que muchos consideran ya un punto de inflexión en la historia reciente de la distribución hotelera.

