Airbnb ha acogido con satisfacción el nuevo documento de la Comisión Europea sobre los Servicios Colaborativos de Alojamiento a Corto Plazo como un conjunto equilibrado de principios y recomendaciones para apoyar el crecimiento sostenible del uso compartido de la vivienda y los alquileres a corto plazo en Europa para los gobiernos, la industria y los ciudadanos europeos que se benefician de él.

Según Airbnb, este documento reafirma a los gobiernos que la legislación europea ya se aplica a las plataformas de economía colaborativa, y destaca que las normas introducidas por los Estados miembros deben ser proporcionadas y justificadas.

Para apoyar el desarrollo de las nuevas normas, la Comisión Europea ha recordado la importancia de un registro online sencillo, acuerdos de intercambio de datos, acuerdos de recaudación y emisión del impuesto turístico, información sobre el impuesto sobre la renta o reglas que distinguen entre actividad «entre particulares» y la actividad «profesional.

«Airbnb ya ha trabajado con más de 500 gobiernos de todo el mundo en medidas para ayudar a los anfitriones a compartir sus hogares, seguir las reglas y pagar su justa parte de los impuestos. No sólo apoyamos los objetivos establecidos por la Comisión Europea, sino que ya hemos avanzado mucho en su institucionalización a través de nuestras colaboraciones en toda Europa», afirma la compañía en un comunicado.

Por ejemplo, en Grecia, Portugal y Andalucía, Airbnb ha trabajado con las autoridades en sistemas de registro claros, sencillos y online que funcionan tanto para las personas comunes que comparten sus hogares como para los operadores profesionales que dirigen empresas.

En ciudades como Londres, Barcelona y Ámsterdam, Airbnb ha establecido protocolos para compartir información que ayuda a las autoridades a tomar decisiones políticas informadas, apoyar a los anfitriones locales y tomar medidas drásticas contra las viviendas turísticas ilegales, sin dejar de respetar las leyes de privacidad.

Para facilitar a los anfitriones el pago de la parte que les corresponde de los impuestos, Airbnb ha firmado acuerdos de «recaudación y emisión» con más de 400 gobiernos, generando más de 700 millones de dólares en ingresos fiscales en todo el mundo.

Airbnb recauda estos impuestos en un número creciente de ciudades europeas, incluyendo Lisboa, Oporto, Frankfurt, Milán, Rimini, Palermo, Dortmund, Florencia, Génova y 23.000 municipios de toda Francia.

Sólo 72.000 euros en impuestos en España

Según las cuentas que la compañía ha enviado al Registro Mercantil, a las que ha tenido acceso el medio Cinco Días, la cifra de negocio de la filial española de Airbnb se disparó un 57,2% en 2017, al pasar de 2,9 a 4,6 millones de euros y el beneficio antes de impuestos creció un 49,1% hasta superar los 286.000 euros.

Sin embargo, la factura fiscal que paga la compañía sigue siendo reducida. En concreto, solo abonó 72.152 euros por el impuesto de sociedades, que grava los beneficios empresariales. Pese a ello, esa última cifra representa un 30,6% más de lo que pagó doce meses antes (55.211 euros).