Las búsquedas de vuelos a través de agentes de IA se multiplican por diez en 2026, según Kiwi.com

La inteligencia artificial está comenzando a transformar uno de los procesos más habituales de la distribución turística: la búsqueda de vuelos. Durante años, los viajeros han tenido que adaptar sus necesidades a los formularios de las plataformas online, seleccionando aeropuertos, fechas, número de pasajeros y diferentes filtros para encontrar una combinación adecuada.

Ahora, las nuevas interfaces conversacionales permiten plantear esas mismas necesidades de una manera mucho más natural. En lugar de introducir una ciudad de origen, otra de destino y unas fechas cerradas, el consumidor puede pedir un viaje a un lugar cálido, con un presupuesto determinado y condiciones específicas para su familia.

Kiwi.com quiere aprovechar este cambio mediante una infraestructura que conecta sus sistemas de búsqueda aérea con los principales asistentes de inteligencia artificial. La compañía ha anunciado una ampliación de su tecnología basada en Model Context Protocol (MCP), que permite consultar precios e itinerarios de vuelos en tiempo real desde plataformas como ChatGPT, Claude y Gemini Enterprise.

El anuncio llega acompañado de un dato significativo: según Kiwi.com, las búsquedas conversacionales de alta intención realizadas a través de su servidor MCP se han multiplicado por diez desde enero de 2026.

La cifra apunta a un crecimiento importante del interés por utilizar agentes de IA para buscar viajes, aunque conviene precisar su alcance. Se refiere a la actividad registrada dentro de la infraestructura de Kiwi.com, no al conjunto de las búsquedas aéreas mundiales. La compañía tampoco ha publicado el volumen absoluto de consultas ni una cifra equivalente de reservas completadas.

Aun con estas limitaciones, la evolución muestra que los asistentes conversacionales están empezando a convertirse en una nueva puerta de entrada a la distribución turística.

De los formularios tradicionales a las búsquedas en lenguaje natural

La principal diferencia de la propuesta de Kiwi.com no está en el inventario de vuelos, sino en la forma de acceder a él.

Los buscadores tradicionales requieren que el usuario concrete determinados parámetros antes de recibir resultados. Este modelo funciona bien cuando el viajero conoce su destino y sus fechas, pero resulta menos flexible cuando todavía está explorando alternativas.

La búsqueda conversacional permite invertir ese proceso. El consumidor puede explicar qué tipo de viaje quiere realizar y dejar que la tecnología traduzca sus preferencias en criterios de búsqueda.

Por ejemplo, un usuario podría solicitar vuelos para dos adultos y un niño pequeño, hacia algún destino cálido, a finales de marzo y con un presupuesto máximo de 200 euros.

El sistema interpreta esa petición, identifica las restricciones y consulta las opciones disponibles mediante la infraestructura de Kiwi.com.

La diferencia frente a un chatbot convencional es que los resultados proceden de búsquedas de vuelos en tiempo real, en lugar de limitarse a recomendaciones generales o información previamente almacenada.

Esto resulta fundamental en el transporte aéreo, donde las tarifas, la disponibilidad y las combinaciones de rutas pueden cambiar constantemente.

Un asistente puede recomendar destinos adecuados para viajar en marzo utilizando conocimiento general. Pero para presentar una opción comercial válida necesita conectarse a sistemas que proporcionen precios, disponibilidad y condiciones actualizadas.

Kiwi.com pretende resolver precisamente esa conexión entre la conversación y los datos transaccionales.

Qué es MCP y por qué puede cambiar la distribución turística

El elemento tecnológico central del anuncio es Model Context Protocol, un estándar abierto que permite conectar aplicaciones de inteligencia artificial con herramientas, servicios y fuentes de información externas.

En términos sencillos, MCP funciona como un mecanismo de comunicación entre un asistente conversacional y los sistemas de una empresa.

En el caso de Kiwi.com, permite que una plataforma de IA envíe una solicitud de búsqueda y reciba resultados estructurados procedentes de su infraestructura aérea.

El usuario no necesita conocer cómo funcionan las conexiones técnicas. Simplemente plantea su petición y el asistente utiliza las herramientas disponibles para obtener información relevante.

La importancia de este modelo reside en que puede facilitar una nueva forma de distribución.

Hasta ahora, las empresas turísticas han invertido principalmente en conseguir que los consumidores visiten sus páginas web o aplicaciones. También han desarrollado conexiones mediante APIs para distribuir sus productos a través de intermediarios profesionales.

Los agentes de inteligencia artificial introducen una tercera posibilidad: que el consumidor realice la búsqueda desde una interfaz externa y que el proveedor turístico responda directamente a través de una conexión diseñada para estos sistemas.

Esta evolución no elimina necesariamente las webs ni las aplicaciones de reserva, pero puede modificar el lugar donde comienza la relación comercial.

Para aerolíneas, hoteles y distribuidores, la cuestión ya no será únicamente aparecer bien posicionados en los buscadores tradicionales. También deberán decidir cómo facilitar que los agentes de IA encuentren, interpreten y presenten correctamente sus productos.

ChatGPT, Claude y Gemini Enterprise se incorporan a la estrategia de Kiwi.com

La compañía ha ampliado su infraestructura para ofrecer búsquedas de vuelos mediante conexiones específicas con tres grandes ecosistemas de inteligencia artificial.

En el entorno de OpenAI, Kiwi.com señala que sus servicios están disponibles mediante una aplicación integrada en la interfaz de ChatGPT. También menciona un conector para Claude, de Anthropic, y otro para Gemini Enterprise, de Google.

Estas conexiones permiten que los usuarios de los entornos compatibles formulen consultas en lenguaje natural y reciban opciones de vuelo obtenidas a través de Kiwi.com.

No obstante, la disponibilidad efectiva puede depender de la plataforma, la cuenta, la región y las condiciones de acceso de cada integración. La existencia de una conexión tecnológica no implica necesariamente que todos los usuarios de esos asistentes tengan habilitada la misma funcionalidad.

La estrategia responde a una decisión comercial importante: Kiwi.com no quiere depender exclusivamente de que los consumidores visiten su propio buscador.

Si una parte creciente de la planificación turística comienza en asistentes de inteligencia artificial, la compañía pretende que su inventario y su tecnología estén disponibles dentro de esas nuevas interfaces.

Esto podría permitirle captar demanda en una fase temprana del proceso de compra, cuando el viajero todavía está explorando destinos, fechas y presupuestos.

También plantea una transformación de la competencia entre distribuidores. En una búsqueda tradicional, el consumidor puede comparar varias plataformas. En una conversación con IA, el asistente puede seleccionar qué herramientas consultar y qué alternativas presentar.

La capacidad para integrarse técnicamente con esos sistemas y proporcionar información útil, actualizada y correctamente estructurada podría convertirse en un nuevo factor competitivo.

El crecimiento se multiplica por diez, pero todavía no conocemos su dimensión real

El dato más llamativo del comunicado es el incremento de las búsquedas conversacionales de alta intención a través del servidor MCP de Kiwi.com.

Según la compañía, el volumen registrado se ha multiplicado por diez desde enero de 2026, con una tendencia de crecimiento que continúa acelerándose.

La evolución sugiere que los usuarios están pasando de experimentar con preguntas genéricas sobre viajes a utilizar herramientas conversacionales para explorar itinerarios concretos.

Sin embargo, resulta importante distinguir tres indicadores que no son equivalentes: búsquedas, usuarios y reservas.

Un aumento de diez veces en las consultas no significa necesariamente que el número de viajeros que utiliza estas herramientas haya crecido en la misma proporción. Un mismo usuario puede realizar numerosas búsquedas para organizar un único viaje.

Tampoco significa que las reservas se hayan multiplicado por diez.

Kiwi.com no ha comunicado en esta actualización cuántas de esas consultas terminan en una compra, cuál es su tasa de conversión ni qué porcentaje representan sobre el conjunto de su actividad comercial.

Además, el crecimiento parte de una tecnología que comenzó a desplegarse recientemente. Cuando un canal todavía tiene una base reducida, los incrementos porcentuales pueden resultar muy elevados sin que su peso sobre el mercado total sea necesariamente significativo.

La conclusión más sólida es que la búsqueda conversacional está creciendo rápidamente dentro del ecosistema tecnológico de Kiwi.com, aunque todavía no existen datos suficientes para determinar su impacto económico global.

Esta precisión no resta interés al anuncio. Al contrario, permite entender mejor en qué fase se encuentra la evolución hacia una distribución turística basada en agentes.

España destaca por su disposición a utilizar inteligencia artificial para viajar

El comunicado también sitúa a España entre los mercados europeos más receptivos a la utilización de inteligencia artificial en la planificación de viajes.

Según los datos citados por Kiwi.com, el 64,5% de los viajeros españoles quiere que la IA compare precios por ellos y el 57% prevé delegar la búsqueda de viajes en herramientas de inteligencia artificial durante 2026.

Las cifras reflejan una actitud favorable hacia la automatización de tareas que tradicionalmente requieren tiempo y esfuerzo, como comparar tarifas, explorar destinos o identificar las combinaciones de vuelos más convenientes.

Sin embargo, deben interpretarse como indicadores de intención declarada, no como mediciones de reservas efectivamente realizadas mediante agentes.

Además, la información resumida en el comunicado no permite establecer con precisión la metodología, el tamaño de la muestra o el universo de población utilizado para obtener esos porcentajes.

La tendencia sí encuentra respaldo en otras investigaciones recientes. El informe Travel Horizons, publicado por lastminute.com en septiembre de 2026, señala que el 57% de los viajeros españoles consultados había utilizado inteligencia artificial para planificar vacaciones durante los doce meses anteriores.

Este porcentaje sitúa a España por encima de Italia, con un 51%, y del Reino Unido, donde la utilización declarada alcanza el 30%.

Aunque ambos estudios utilizan indicadores distintos y no deben compararse como si midieran exactamente el mismo comportamiento, apuntan en una dirección similar: el consumidor español está mostrando una elevada predisposición a incorporar herramientas de IA en la preparación de sus viajes.

Para las empresas turísticas, esta evolución puede convertir a España en un mercado especialmente interesante para probar nuevas experiencias de búsqueda y distribución conversacional.

Kiwi.com lleva casi un año preparando su infraestructura para agentes de IA

La ampliación anunciada en octubre no constituye el primer movimiento de Kiwi.com en este ámbito.

La compañía presentó su primer servidor MCP público a finales de 2025, en colaboración con Alpic, un proveedor especializado en infraestructura de alojamiento tecnológico.

Durante la primavera de 2026 incorporó un modo de búsqueda conversacional dentro de su propia aplicación, permitiendo que los usuarios interactuaran mediante lenguaje natural sin abandonar el entorno de Kiwi.com.

Posteriormente, en junio, internalizó la tecnología subyacente y desplegó un servidor MCP propio, alojado en su infraestructura.

Esta evolución muestra dos líneas de desarrollo complementarias. Por una parte, Kiwi.com está utilizando inteligencia artificial para mejorar la experiencia de búsqueda dentro de sus propios canales. Por otra, está preparando su tecnología para distribuir resultados a través de asistentes externos.

La diferencia resulta importante desde una perspectiva estratégica.

Una empresa puede desarrollar un chatbot dentro de su web y mantener todo el recorrido del consumidor en su propia plataforma. Pero si quiere participar en la distribución mediante agentes externos, necesita disponer de conexiones que permitan acceder a sus productos desde otros entornos.

Kiwi.com está apostando por ambas posibilidades.

Su experiencia previa en la combinación de vuelos de diferentes aerolíneas también puede resultar relevante. La compañía ha construido parte de su propuesta comercial alrededor de la búsqueda de itinerarios que combinan operadores y conexiones que no siempre aparecen como una única reserva tradicional.

Este tipo de producto puede beneficiarse de interfaces conversacionales, especialmente cuando el viajero tiene flexibilidad de fechas o destinos y necesita comparar numerosas alternativas.

Sin embargo, la utilidad de estas combinaciones dependerá de que el sistema presente correctamente las condiciones de cada itinerario, incluidos equipajes, escalas, cambios de aeropuerto y posibles riesgos asociados a las conexiones independientes.

La reserva continúa realizándose en Kiwi.com

Uno de los aspectos más importantes del lanzamiento es que la compañía mantiene el control de la transacción final.

Cuando el asistente identifica una opción adecuada, presenta un enlace que dirige al viajero al proceso de reserva de Kiwi.com, donde puede revisar las condiciones y completar la compra.

Por tanto, la nueva integración permite buscar vuelos mediante inteligencia artificial, pero no supone que el agente complete automáticamente la reserva y el pago dentro de la conversación.

Esta separación refleja una de las principales características de la actual transición hacia el comercio agéntico.

Los asistentes están adquiriendo capacidad para interpretar necesidades complejas y consultar información comercial en tiempo real. Sin embargo, la ejecución autónoma de transacciones todavía plantea desafíos relacionados con pagos, identidad, autorizaciones y responsabilidad ante incidencias.

La decisión de Kiwi.com permite aprovechar las ventajas de la búsqueda conversacional sin trasladar inmediatamente todo el proceso de compra a una plataforma externa.

También conserva una relación directa con el cliente durante una fase especialmente importante: la revisión de condiciones, la introducción de datos personales y la confirmación de la reserva.

Desde el punto de vista comercial, esta arquitectura puede facilitar la atribución de las ventas generadas por los asistentes de IA y mantener los procedimientos de atención y gestión de reservas dentro de la infraestructura existente.

Los consumidores aceptan recomendaciones de IA, pero todavía desconfían de las compras automáticas

La diferencia entre utilizar inteligencia artificial para buscar viajes y autorizarla para realizar compras aparece también en las investigaciones sobre comportamiento del consumidor.

Un estudio publicado por Expedia Group en abril de 2026, realizado con más de 5.700 adultos de Estados Unidos, Reino Unido e India, identificó una brecha significativa entre la aceptación de recomendaciones generadas por IA y la confianza necesaria para completar una reserva.

Según esa investigación, el 53% de los encuestados se mostraba cómodo recibiendo sugerencias de viaje mediante inteligencia artificial, mientras únicamente el 8% manifestaba sentirse cómodo reservando directamente a través de una plataforma de IA.

Además, el 68% prefería completar sus reservas con marcas turísticas de confianza antes que hacerlo mediante chatbots o agentes autónomos.

Los resultados no pueden extrapolarse directamente a España, puesto que el estudio no incluyó viajeros españoles. Pero ilustran un desafío que afecta al conjunto del sector: la adopción de la inteligencia artificial no avanza necesariamente al mismo ritmo en todas las etapas del proceso de compra.

Buscar vuelos, comparar precios o recibir recomendaciones son actividades relativamente fáciles de delegar. Autorizar un pago, aceptar condiciones de cancelación o modificar una reserva existente exige un nivel de confianza superior.

Esta diferencia ayuda a explicar por qué las primeras integraciones comerciales están manteniendo, en muchos casos, una separación entre la búsqueda conversacional y la transacción final.

Para Kiwi.com, el reto será comprobar si los usuarios que llegan desde estos asistentes presentan tasas de conversión y comportamientos comerciales diferentes a los del tráfico procedente de buscadores tradicionales.

El nuevo desafío para aerolíneas y distribuidores: ser visibles para los agentes

La aparición de conexiones como la de Kiwi.com puede modificar progresivamente la forma en que las empresas turísticas compiten por captar clientes.

En el modelo tradicional, las compañías invierten en posicionamiento en buscadores, publicidad digital, metabuscadores y acuerdos de distribución para conseguir que sus productos aparezcan ante consumidores interesados.

En un entorno conversacional, parte de esa selección puede producirse dentro de un asistente de IA.

El usuario plantea sus necesidades y el sistema decide qué herramientas utilizar, qué información consultar y cómo presentar las alternativas.

Esto introduce nuevas preguntas para la distribución turística.

¿Con qué criterios seleccionará un asistente los proveedores que consulta? ¿Cómo comparará las condiciones de tarifas procedentes de diferentes plataformas? ¿Qué importancia tendrán la disponibilidad en tiempo real, la calidad de los datos o la capacidad para completar una reserva?

Todavía no existe una respuesta uniforme, porque los distintos asistentes utilizan arquitecturas, herramientas y políticas de integración diferentes.

Pero el movimiento de Kiwi.com anticipa una tendencia: la visibilidad comercial puede depender cada vez más de la capacidad de los proveedores para ofrecer sus productos mediante conexiones compatibles con agentes de inteligencia artificial.

Para las aerolíneas, esto podría abrir nuevas posibilidades de distribución directa o mediante socios tecnológicos. Para las agencias online, supone una oportunidad de captar demanda desde interfaces que no controlan.

Y para los proveedores de tecnología turística, plantea la necesidad de desarrollar sistemas capaces de ofrecer información comercial fiable y actualizada a aplicaciones automatizadas.

El sector turístico acelera sus inversiones en inteligencia artificial agéntica

La apuesta de Kiwi.com coincide con un aumento general del interés empresarial por los agentes de IA.

Según una investigación publicada por Phocuswright en febrero de 2026, el 61% de las empresas turísticas encuestadas estaba experimentando con inteligencia artificial agéntica o comenzando a utilizarla a escala.

El estudio, titulado Budgets, Barriers and the Race to Agentic AI, identificó que un 6% de las compañías ya estaba ampliando activamente su utilización, mientras otro 22% había comenzado a hacerlo.

Estos resultados muestran que la industria no está limitando la inteligencia artificial a la creación de contenidos o la atención conversacional.

Las empresas están explorando aplicaciones que permiten ejecutar tareas, consultar sistemas externos y automatizar procesos comerciales y operativos.

En la distribución turística, el potencial resulta especialmente significativo porque la búsqueda y reserva de viajes requiere combinar información procedente de numerosas fuentes.

Un asistente que organiza un desplazamiento puede necesitar consultar vuelos, hoteles, transporte terrestre, disponibilidad de actividades y condiciones comerciales. También debe interpretar preferencias personales y restricciones que cambian durante la conversación.

La adopción de estándares de conexión como MCP puede facilitar parte de ese trabajo, aunque no elimina los desafíos relacionados con la calidad de los datos, la interoperabilidad y la ejecución segura de operaciones.

En este contexto, Kiwi.com está intentando posicionarse como proveedor de información aérea dentro de los nuevos ecosistemas conversacionales, sin renunciar a mantener su propio proceso de reserva.

La búsqueda conversacional abre una nueva etapa en la distribución de viajes

El anuncio de Kiwi.com confirma que la inteligencia artificial está avanzando desde las recomendaciones generales hacia aplicaciones comerciales conectadas con inventario real.

La multiplicación por diez de las búsquedas conversacionales registradas en su infraestructura constituye una señal de crecimiento, aunque todavía faltan datos para determinar el volumen absoluto de usuarios y reservas generado por este canal.

La compañía ha desarrollado una estrategia que combina búsqueda conversacional dentro de su propia aplicación y conexiones externas con ChatGPT, Claude y Gemini Enterprise. El objetivo es facilitar que los consumidores encuentren vuelos utilizando lenguaje natural, incluso cuando no han decidido todavía su destino o sus fechas exactas.

España aparece como uno de los mercados especialmente receptivos a esta evolución, con una elevada disposición declarada a utilizar inteligencia artificial para comparar precios y buscar alternativas.

Pero el desarrollo del mercado dependerá de algo más que la comodidad de las nuevas interfaces.

Los asistentes deberán demostrar que ofrecen resultados fiables, interpretan correctamente las condiciones comerciales y ayudan a los consumidores a tomar mejores decisiones. Las empresas turísticas, por su parte, necesitarán comprobar si este nuevo canal genera reservas incrementales y una rentabilidad adecuada.

La gran transformación no consiste únicamente en sustituir los formularios por conversaciones. Consiste en que los sistemas de inteligencia artificial puedan comprender lo que necesita un viajero y conectarse directamente con la infraestructura comercial capaz de ofrecerle una respuesta real.

Kiwi.com quiere estar presente en esa nueva etapa desde el principio. Y sus primeros datos apuntan a que cada vez más consumidores están dispuestos a buscar sus próximos vuelos hablando con una inteligencia artificial.

Fuentes consultadas

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