RIU tardó casi diez años en encontrar el lugar que quería en Nueva York. La afirmación, realizada por Luis Riu cuando inauguró el Riu Plaza New York Times Square en marzo de 2016, ayuda a entender bastante bien la estrategia de la compañía en Estados Unidos. La cadena mallorquina no ha intentado construir allí una red extensa de establecimientos ni competir por volumen con los grandes grupos norteamericanos. Ha elegido pocas ciudades, ubicaciones extraordinariamente difíciles de conseguir y hoteles de un tamaño suficiente para generar economías de escala.
El resultado es una presencia todavía pequeña en número de establecimientos, pero considerable en capacidad. Actualmente RIU cuenta con cinco hoteles en Estados Unidos: dos en Nueva York y uno respectivamente en Miami Beach, San Francisco y Chicago. Con la apertura prevista para 2027 de su tercer establecimiento neoyorquino, la cifra ascenderá a seis.
La evolución resulta especialmente significativa porque RIU continúa siendo, fundamentalmente, una compañía vacacional. Más del 74% de sus establecimientos opera con su fórmula de todo incluido y buena parte de su negocio se concentra en destinos de sol y playa. La línea urbana Riu Plaza, nacida en Panamá en 2010, constituye por tanto una diversificación relativamente reciente dentro de una compañía fundada en 1953. Estados Unidos se ha convertido, en la práctica, en uno de los mercados donde mejor puede observarse hasta dónde ha llegado esa transformación.
Miami fue el comienzo, pero Nueva York cambió la dimensión del proyecto
RIU ya estaba presente en Estados Unidos antes de crear su línea urbana. El antiguo Riu Florida Beach de Miami formaba parte de su cartera, pero en 2015 la compañía invirtió 20 millones de dólares en una profunda reforma para transformarlo en el Riu Plaza Miami Beach, de 284 habitaciones. Fue el primer establecimiento estadounidense incorporado al concepto Riu Plaza y permitió a la cadena probar en el país un producto diferente de sus grandes resorts vacacionales.
El verdadero salto llegó un año después. El 29 de marzo de 2016 abrió sus puertas el Riu Plaza New York Times Square, un edificio de nueva construcción de 29 plantas y 647 habitaciones situado en la calle 46, junto a la Octava Avenida y a pocos minutos andando de Times Square. RIU había destinado 310 millones de dólares a comprar el terreno, construir el inmueble y equiparlo, lo que convirtió el proyecto en la mayor inversión realizada por la compañía hasta aquel momento.
No fue únicamente una inversión inmobiliaria. Nueva York permitió a RIU comprobar si podía trasladar a una gran capital internacional algunas de las características que habían funcionado durante décadas en sus hoteles vacacionales: establecimientos de gran capacidad, una operativa muy estandarizada, un producto reconocible y un fuerte peso de sus mercados emisores tradicionales.
Luis Riu explicó entonces que la compañía había necesitado cerca de diez años para encontrar la oportunidad adecuada y otros tres para preparar y construir el hotel. La elección de Times Square tampoco fue accidental. RIU buscaba deliberadamente una localización que permitiera al cliente vacacional recorrer Manhattan a pie y que, al mismo tiempo, garantizara una demanda internacional extraordinariamente amplia.
Times Square se convirtió en el laboratorio urbano de RIU
Diez años después, aquella decisión puede interpretarse como uno de los puntos de inflexión de la expansión internacional de la compañía. El Riu Plaza New York Times Square no fue diseñado principalmente como un hotel corporativo tradicional de Manhattan, sino como un gran hotel urbano pensado especialmente para el viajero vacacional.
Su escala es importante para comprender el modelo. Con 647 habitaciones, RIU puede distribuir entre un número muy elevado de unidades algunos de los costes de operar en una de las ciudades más caras del mundo. El establecimiento incorporó además desde su apertura restauración, el concepto grab & go, gimnasio y espacios para reuniones, combinando así el turismo vacacional con segmentos corporativos y de grupos.
La localización hace buena parte del resto. El hotel se encuentra en Restaurant Row, muy próximo a Broadway y Times Square, dentro de una zona donde el alojamiento puede convertirse prácticamente en la base desde la que recorrer Manhattan sin necesidad de construir alrededor del establecimiento una experiencia de resort.
Esa combinación —muchas habitaciones, enorme volumen de desayunos, servicios relativamente estandarizados y ubicación privilegiada— terminaría convirtiéndose en una de las señas de identidad de Riu Plaza.
Nueva York es también un mercado excepcionalmente atractivo para ese modelo
El contexto actual ayuda a explicar por qué RIU ha decidido triplicar su apuesta por Manhattan. Nueva York vendió 38,1 millones de noches de hotel durante 2025, un 2% más que el año anterior. La ciudad contaba con aproximadamente 124.000 habitaciones y alcanzó una tarifa media diaria de 334 dólares, un 5% superior a la de 2024. Para 2026, NYC Tourism + Conventions proyecta 66,3 millones de visitantes, con una recuperación del turismo internacional hasta 12,9 millones.
Los datos de la oficina del New York State Comptroller muestran igualmente la fortaleza del negocio: la ocupación hotelera de la ciudad alcanzó el 84,1% en 2025, la más alta de Estados Unidos por tercer año consecutivo, mientras la tarifa media se situó en 333,71 dólares. Los visitantes gastaron 13.900 millones de dólares únicamente en hoteles y la actividad generó 2.400 millones en ingresos fiscales para la ciudad.
En determinados submercados de Manhattan las cifras son todavía mayores. Una documentación financiera publicada ante la SEC sobre un establecimiento de Times Square sitúa la ocupación de su conjunto competitivo —seis hoteles de la zona— en el 93,6% durante 2025, con un ADR de 254 dólares y un RevPAR de 238 dólares. No son datos específicos de RIU y no deben extrapolarse directamente a sus hoteles, pero ofrecen una referencia de la intensidad de la demanda en el entorno donde opera el Riu Plaza New York Times Square.
Para un modelo basado en grandes edificios urbanos, pocas ciudades pueden ofrecer una combinación comparable de ocupación, tarifa y demanda internacional.
El éxito del primer Times Square llevó a RIU a duplicar la apuesta
La siguiente decisión fue particularmente reveladora. RIU no buscó su segundo hotel neoyorquino en otro barrio para diversificar la demanda, sino que volvió prácticamente al mismo mercado.
En febrero de 2022 inauguró el Riu Plaza Manhattan Times Square, un rascacielos de 47 plantas y 656 habitaciones situado también en el corazón de Manhattan y a unos cinco minutos a pie de Broadway. Con ello, la compañía pasó de 647 a 1.303 habitaciones en Nueva York.
La apertura se produjo además en un momento especialmente delicado. Nueva York todavía estaba recuperándose del impacto de la pandemia sobre los viajes internacionales y urbanos, pero RIU mantuvo su apuesta. A finales de aquel mismo año, Luis Riu explicaba que el nuevo establecimiento había recibido ya cerca de 125.000 huéspedes desde su apertura.
El segundo hotel reforzó además una característica de la estrategia estadounidense de la compañía: cuando RIU considera que una ciudad funciona para su producto, está dispuesta a profundizar en ella en lugar de limitarse a colocar una bandera.
Nueva York es ahora el mejor ejemplo.
El tercer RIU de Nueva York llegará en 2027
La compañía está construyendo actualmente el Riu Plaza Broadway, cuya apertura está prevista para 2027. El proyecto vuelve a apostar por el corazón turístico de Manhattan, en el distrito de Broadway y todavía más cerca de Central Park que los dos establecimientos actuales.
Aquí existe una pequeña discrepancia entre publicaciones recientes de la propia RIU que conviene señalar. La actualización corporativa de enero de 2026 y la versión más reciente de la información del proyecto describen un edificio de 55 plantas y 673 habitaciones; otra página oficial publicada en septiembre habla de 640 habitaciones y más de 50 plantas. La información corporativa de enero y la versión actual del artículo en inglés sitúan el proyecto en 673 habitaciones, por lo que esa parece ser la referencia más consistente a día de hoy.
Con esa configuración, el nuevo establecimiento será el mayor RIU de Nueva York. Y, más importante aún, elevará la capacidad conjunta de la cadena hasta 1.976 habitaciones en Manhattan.
Eso significa que RIU habrá pasado de no tener presencia en Nueva York a operar prácticamente 2.000 habitaciones en poco más de una década.
Tres hoteles separados por unos minutos andando
La concentración geográfica es probablemente la característica más llamativa de la estrategia.
Riu Plaza New York Times Square, Riu Plaza Manhattan Times Square y Riu Plaza Broadway estarán situados en el corazón de Midtown. En lugar de dispersar la marca por Manhattan, RIU está creando una auténtica concentración de capacidad alrededor de Times Square, Broadway y Central Park. La propia compañía subraya que las tres propiedades estarán ubicadas en posiciones estratégicas del centro de la ciudad.
Desde una perspectiva operativa, esa proximidad puede ofrecer ventajas en conocimiento del mercado, contratación, compras, comercialización y reconocimiento de marca. Desde la perspectiva del cliente, permite a RIU presentar diferentes establecimientos dentro de una misma zona a una base internacional que ya conoce la compañía por sus vacaciones en España, México, República Dominicana, Jamaica o Canarias.
Hay además una peculiaridad especialmente interesante: RIU no está intentando conquistar Nueva York con una marca creada específicamente para el mercado estadounidense. Está llevando allí una marca española y utilizando precisamente su capacidad de distribución internacional como ventaja.
Cuando adquirió posteriormente su hotel de San Francisco, Luis Riu explicó explícitamente que uno de los objetivos era llevar a la ciudad a sus clientes vacacionales europeos y latinoamericanos. La misma lógica ayuda a entender el desarrollo neoyorquino: RIU no necesita depender exclusivamente del cliente estadounidense porque puede alimentar sus hoteles urbanos con viajeros procedentes de mercados donde ya mantiene una relación muy fuerte con el consumidor.
De Nueva York a San Francisco
Después del primer éxito en Manhattan, RIU continuó buscando activos en ciudades estadounidenses capaces de cumplir requisitos muy concretos.
En noviembre de 2019 adquirió el actual Riu Plaza Fisherman’s Wharf, en San Francisco. A diferencia de los proyectos neoyorquinos, en este caso no construyó el hotel: compró un establecimiento de 531 habitaciones que operaba bajo la marca Sheraton y que había sido reformado recientemente. Su ubicación, a una calle de Pier 39 y próxima a North Beach, Chinatown y los ferris de Alcatraz, encajaba con la estrategia de situarse directamente en los grandes corredores turísticos urbanos.
Luis Riu reconoció entonces que llevaba unos cinco años siguiendo aquel activo y que el precio del suelo de San Francisco era comparable al de Manhattan. Para la compañía, las 531 habitaciones, la ubicación y el tamaño de las zonas comunes hacían que el edificio encajara prácticamente de forma natural en el modelo Riu Plaza.
La operación demuestra también cierta flexibilidad en el crecimiento estadounidense. RIU puede construir desde cero cuando encuentra suelo excepcional, como hizo en Nueva York y posteriormente en Chicago, pero también adquirir edificios existentes cuando cumplen sus criterios.
Chicago completó el mapa actual en 2024
El siguiente gran paso llegó en julio de 2024 con la apertura del Riu Plaza Chicago, un cuatro estrellas de nueva construcción con 390 habitaciones situado junto a Magnificent Mile. El edificio cuenta con 28 plantas y su elemento más reconocible es The Rooftop, un bar panorámico con balcón acristalado situado en la planta 27.
Con Chicago, RIU alcanzó cinco hoteles urbanos en Estados Unidos: Miami Beach, los dos de Nueva York, San Francisco y Chicago. La próxima incorporación de Broadway llevará esa cifra a seis, tres de ellos en la misma ciudad.
No parece, por tanto, una expansión basada en acumular rápidamente destinos. En once años, desde la conversión de Miami Beach en 2015 hasta hoy, RIU ha seleccionado solo cuatro ciudades estadounidenses. Pero dentro de ellas ha apostado por activos grandes y ubicaciones de altísimo valor turístico.
Estados Unidos encaja además con una RIU cada vez más patrimonialista
Hay otra característica que diferencia el crecimiento de RIU del de buena parte de las grandes cadenas internacionales.
Marriott, Hilton, IHG o Accor han desarrollado durante décadas modelos cada vez más asset light, apoyados fundamentalmente en franquicias y contratos de gestión. RIU mantiene una filosofía mucho más vinculada a la propiedad inmobiliaria.
Al cierre de 2025, la compañía tenía 100 hoteles y 54.412 habitaciones y señalaba que cerca del 90% de su cartera estaba en propiedad y el resto fundamentalmente en copropiedad. Ese mismo año alcanzó una facturación bruta récord de 4.188 millones de euros y una ocupación media global del 88%.
La reorganización societaria realizada en 2025 ofrece otra medida de esa estrategia. Solo la nueva Riu Hotels S.A. resultante de la fusión de dos sociedades agrupó 51 hoteles y 26.051 habitaciones, con activos fijos contabilizados en 4.139 millones de euros.
Por eso un proyecto como Times Square tiene para RIU una dimensión diferente de la que tendría para una compañía que simplemente coloca su marca sobre un inmueble de un tercero. La apuesta es hotelera, pero también inmobiliaria y patrimonial.
El primer Times Square explica buena parte de lo que vino después
Visto con diez años de perspectiva, el Riu Plaza New York Times Square parece menos una apertura aislada que una prueba de concepto.
La compañía asumió en 2016 la que entonces era la mayor inversión de su historia para construir 647 habitaciones en uno de los mercados inmobiliarios más caros y competitivos del planeta. Lo hizo después de pasar casi una década esperando una ubicación que considerara adecuada.
Después llegó el segundo hotel de Manhattan, la adquisición de San Francisco, la construcción de Chicago y ahora un tercer rascacielos neoyorquino.
Hay una coherencia bastante clara entre todos ellos: gran capacidad, categoría de cuatro estrellas, ubicación extremadamente céntrica, desayuno como elemento importante de la propuesta, fuerte orientación al turista urbano y edificios capaces de absorber grandes volúmenes de viajeros.
Es, en cierto modo, la adaptación a la ciudad de una habilidad que RIU llevaba décadas perfeccionando en el segmento vacacional: operar hoteles grandes con mucho volumen y una propuesta muy reconocible.
Casi 2.000 habitaciones cambian también la posición de RIU en Nueva York
La apertura de Broadway en 2027 llevará esa estrategia a una escala completamente diferente. Los tres hoteles sumarán 1.976 habitaciones si finalmente se mantiene la configuración de 673 habitaciones anunciada para el nuevo establecimiento. En una ciudad que disponía de unas 124.000 habitaciones en 2025, la cartera de RIU equivaldría por sí sola a alrededor del 1,6% de todo el inventario hotelero neoyorquino actual. La comparación es aproximada —la oferta de la ciudad seguirá creciendo antes de 2027—, pero sirve para dimensionar la presencia que está construyendo una sola cadena española.
Además, Nueva York cuenta actualmente con otros 24 proyectos hoteleros en desarrollo hasta 2028, que añadirían 5.778 habitaciones. El nuevo RIU entrará por tanto en un mercado donde vuelve a crecer la oferta, pero que mantiene simultáneamente niveles de ocupación y tarifas extraordinariamente elevados.
La compañía parece confiar en que esa demanda estructural, sumada a su capacidad para atraer viajeros internacionales propios, justifica seguir concentrando inversión en Manhattan.
De cadena vacacional española a operador urbano internacional
RIU continúa obteniendo la mayor parte de su identidad y escala de sus resorts, pero Estados Unidos permite observar una segunda compañía creciendo dentro de la primera.
Miami fue el punto de partida. San Francisco demostró que la expansión podía realizarse también mediante adquisiciones. Chicago añadió otra gran capital estadounidense. Pero es Nueva York donde el modelo ha adquirido verdadera escala.
El Riu Plaza New York Times Square fue en 2016 el proyecto más caro acometido hasta entonces por la compañía. Diez años después, ya no está solo: tiene otro RIU a pocos minutos y un tercero creciendo sobre el skyline de Manhattan.
Cuando ese edificio abra en 2027, RIU tendrá seis hoteles en Estados Unidos y casi 2.000 habitaciones únicamente en Nueva York. Para una compañía española que durante buena parte de su historia construyó su negocio alrededor de playas, resorts y vacaciones organizadas, el dato dice bastante más que una simple cifra de expansión.
Times Square terminó demostrando que el mismo cliente que conocía a RIU por sus vacaciones podía acompañarla también a las grandes ciudades. Y sobre esa idea, habitación a habitación y rascacielos a rascacielos, RIU está construyendo su negocio urbano estadounidense.
