Room Mate Hotels acelera su expansión internacional con Palazzo dei Fiori como escaparate de su nueva etapa

La cadena fundada por Kike Sarasola afronta 2026 inmersa en una nueva fase de expansión, reposicionamiento y diversificación de su oferta. Tras cerrar 2024 con una facturación de 128,5 millones de euros y registrar un crecimiento estimado cercano al 10% durante 2025, Room Mate Hotels se prepara para seguir ampliando su presencia internacional, con Italia como uno de sus mercados prioritarios.

La compañía llega a esta etapa con una cartera de alrededor de 32 hoteles y 2.000 habitaciones, una presencia consolidada en varias de las principales ciudades europeas y un perfil de cliente cada vez más internacional. Aproximadamente el 90% de sus huéspedes procede ya de otros países, con Estados Unidos como principal mercado emisor y una creciente presencia de viajeros de Oriente Medio y Latinoamérica.

El crecimiento de los últimos años no se ha basado únicamente en añadir establecimientos. Room Mate ha acompañado la expansión de su cartera con un proceso de renovación de activos, segmentación de marcas y evolución hacia categorías superiores. El objetivo es elevar la tarifa media, mejorar el ingreso por habitación disponible y atraer a un viajero dispuesto a pagar más por ubicaciones céntricas, diseño diferencial y alojamientos con personalidad.

Esta estrategia ha dado lugar a la creación de Room Mate Collection, la enseña con la que la compañía quiere identificar sus establecimientos de cuatro estrellas superior. La nueva categoría permite ordenar una cartera cada vez más diversa y reforzar su presencia en el segmento premium sin abandonar el tono próximo, urbano e informal que ha caracterizado históricamente a Room Mate.

El reposicionamiento también se apoya en un importante programa de inversiones. Durante los últimos tres años, la compañía ha destinado alrededor de 20 millones de euros a renovar cinco hoteles —Aitana, Isabella, Luca, Leo y Mía— y prevé invertir otros 13,5 millones en la transformación del hotel Óscar de Madrid.

Con estas actuaciones, Room Mate busca aumentar la competitividad de establecimientos situados en localizaciones difíciles de replicar. La cadena apuesta por mejorar el producto existente, incorporar tecnología y actualizar el diseño, pero también por aprovechar edificios con valor histórico o arquitectónico capaces de generar una experiencia diferenciada.

Una cartera más grande y diversificada

Uno de los principales hitos de la expansión reciente de Room Mate fue la adquisición de Staying Valencia en julio de 2024. La operación incorporó diez hoteles y alrededor de 500 habitaciones, entre establecimientos boutique y apartamentos turísticos, y permitió a la compañía ganar escala en uno de los destinos urbanos con mayor crecimiento de España.

El portafolio incluía alojamientos consolidados como Helen Berger y una combinación de hoteles y apartamentos que encajaba con la evolución de la demanda. La compra convirtió Valencia en uno de los principales mercados de la cadena y amplió su capacidad para operar formatos diferentes al hotel urbano convencional.

Esta diversificación es especialmente relevante en un momento en el que las fronteras entre hotel, apartamento turístico y residencia con servicios son cada vez menos rígidas. Familias, grupos de amigos, viajeros de larga estancia y profesionales desplazados buscan alojamientos que combinen autonomía y amplitud con limpieza, atención al cliente y servicios propios de un hotel.

Room Mate ha encontrado en este modelo híbrido una vía para ampliar su público y adaptarse a diferentes duraciones y motivaciones de viaje. La compañía ya no se presenta únicamente como una colección de hoteles urbanos de diseño, sino como una plataforma hotelera capaz de operar establecimientos boutique, apartamentos con servicios y productos de gama superior mediante adquisiciones, arrendamientos y contratos de gestión.

Italia se convierte en el nuevo eje de crecimiento

En 2026, Italia ocupa una posición central en los planes de Room Mate. El elevado precio de los activos hoteleros en algunos destinos españoles ha llevado a la compañía a analizar oportunidades en ciudades europeas donde todavía existe margen para incorporar edificios singulares y mejorar su rentabilidad mediante el reposicionamiento.

El mercado italiano ofrece una combinación especialmente atractiva: grandes volúmenes de demanda internacional, temporadas turísticas cada vez más largas, tarifas elevadas y un amplio inventario de inmuebles históricos susceptibles de convertirse en alojamientos de alto valor añadido.

Room Mate ya cuenta con presencia en ciudades como Roma, Florencia, Milán y Venecia. La recuperación del negocio italiano durante 2025, junto con la evolución positiva de Países Bajos y Valencia, fue uno de los factores que impulsaron los resultados de la compañía. Esta respuesta ha reforzado la intención del grupo de seguir estudiando aperturas y operaciones en Italia durante los próximos años.

Al mismo tiempo, Room Mate mantiene abiertas otras vías de expansión en Europa. Lisboa, París y diferentes ciudades alemanas han aparecido entre los mercados considerados por la compañía, mientras que el hotel Marmont de Ginebra representa su entrada en Suiza. El establecimiento ha sido objeto de una renovación integral para su relanzamiento bajo la marca Room Mate.

La estrategia no parece orientada hacia un crecimiento indiscriminado. La prioridad está en las localizaciones céntricas, los edificios con identidad y los destinos con una elevada proporción de viajeros internacionales. En este contexto, la capacidad para transformar un inmueble y construir alrededor de él un relato propio se convierte en una ventaja competitiva.

Italia, territorio prioritario

Aunque Room Mate mantiene una presencia relevante en España, el encarecimiento de los activos hoteleros en ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga ha llevado a la compañía a estudiar con especial atención otros mercados europeos. Italia se ha convertido en uno de sus principales focos de crecimiento.

Roma, Florencia, Milán y Venecia permiten a la cadena combinar destinos urbanos con una demanda internacional estable y tarifas elevadas. Son, además, ciudades donde el modelo de Room Mate —edificios singulares, diseño contemporáneo y localizaciones céntricas— encuentra un terreno especialmente favorable.

Dentro de esta estrategia, el Palazzo dei Fiori de Venecia representa mucho más que una nueva apertura. El establecimiento, inaugurado a finales de 2023, fue el primer proyecto de la compañía en la ciudad y uno de sus primeros pasos hacia un producto de alojamiento más exclusivo, espacioso y flexible.

Palazzo dei Fiori: un palacio veneciano convertido en residencia contemporánea

Situado en la Calle del Dose da Ponte, entre la plaza de San Marcos y el puente de la Academia, el Palazzo dei Fiori ocupa un edificio histórico encargado originalmente por Nicolò da Ponte, el 87.º dux de la República de Venecia.

La localización constituye una de las principales ventajas del establecimiento. El palacio se encuentra junto al Campo Santo Stefano y a pocos minutos a pie del Gran Canal, el teatro de La Fenice, la plaza de San Marcos, el Palacio Ducal y la basílica de Santa Maria della Salute. También dispone de acceso desde la calle y por vía acuática, un elemento especialmente relevante en una ciudad donde la llegada forma parte de la propia experiencia del viaje.

El inmueble, propiedad del Grupo Generali, fue sometido a una rehabilitación valorada en unos cinco millones de euros que se prolongó durante 26 meses. La intervención debía resolver un equilibrio complejo: adaptar un edificio histórico a las exigencias actuales de confort y operación hotelera sin borrar la personalidad del palacio.

El resultado se aleja deliberadamente del hotel convencional. Palazzo dei Fiori está compuesto por 16 apartamentos con servicios, distribuidos en cuatro plantas y tres entreplantas, que reúnen un total de 33 dormitorios. Las unidades tienen superficies que oscilan aproximadamente entre 65 y 328 metros cuadrados, lo que permite alojar tanto a parejas como a familias, grupos de amigos o viajeros de larga estancia.

Los apartamentos incorporan cocinas equipadas, zonas de estar y comedor, dormitorios independientes y servicios propios de un alojamiento de gama alta. Esta configuración ofrece una privacidad y una amplitud difíciles de encontrar en buena parte de la planta hotelera tradicional veneciana, frecuentemente condicionada por las dimensiones y la protección arquitectónica de los edificios.

La propuesta responde, además, a una evolución de la demanda. El viajero de lujo ya no busca necesariamente una sucesión de espacios ceremoniales o un servicio rígido. En muchos casos valora disponer de una residencia temporal que le permita organizar sus horarios, compartir espacios con familiares o amigos y aproximarse al destino con una mayor sensación de autonomía.

Un jardín secreto diseñado por Teresa Sapey

El interiorismo fue confiado a la arquitecta y diseñadora Teresa Sapey, que concibió el proyecto como una especie de jardín secreto en el centro de Venecia. Cada apartamento está inspirado en una flor diferente y utiliza sus colores, formas y texturas como punto de partida.

Magnolia, Gelsomino, Rosa Antica o Cipresso no funcionan únicamente como nombres comerciales. Cada uno identifica una atmósfera propia dentro del edificio. El mobiliario contemporáneo, las piezas diseñadas específicamente para el proyecto y los tonos intensos conviven con techos altos, elementos arquitectónicos históricos, suelos de madera y referencias a la tradición veneciana.

Esta combinación evita dos extremos frecuentes en la rehabilitación de edificios históricos: convertir el inmueble en una recreación nostálgica del pasado o introducir un diseño internacional que podría encontrarse en cualquier ciudad. En Palazzo dei Fiori, la arquitectura original actúa como escenario, mientras que el color y el mobiliario aportan una identidad contemporánea claramente reconocible.

La amplitud de los apartamentos es otra parte esencial de su posicionamiento. En una ciudad marcada por habitaciones relativamente pequeñas y una elevada presión sobre el espacio, ofrecer unidades de hasta 328 metros cuadrados supone una importante ventaja competitiva. El producto permite combinar el componente emocional de dormir en un palacio veneciano con prestaciones más próximas a una residencia privada.

De apertura singular a escaparate de marca

Desde su apertura a finales de 2023, Palazzo dei Fiori ha ido ganando visibilidad dentro de la cartera de Room Mate. En sus primeros meses funcionó principalmente como una residencia de apartamentos con servicios, pero progresivamente se ha integrado en el relato de reposicionamiento de la cadena y en su nueva oferta de gama alta.

Su evolución ayuda a entender hacia dónde puede dirigirse Room Mate durante los próximos años. Frente a un crecimiento basado exclusivamente en la apertura de hoteles urbanos relativamente homogéneos, la compañía parece dispuesta a incorporar activos con una fuerte identidad histórica, diferentes formatos de alojamiento y capacidad para generar tarifas superiores.

El establecimiento también amplía el concepto de hospitalidad lifestyle. El diseño deja de ser únicamente un elemento decorativo para convertirse en una herramienta de diferenciación, distribución y comunicación. Cada apartamento puede presentarse como un producto singular, mientras que el edificio proporciona una narrativa vinculada a la historia y la arquitectura de Venecia.

Para Room Mate, Palazzo dei Fiori cumple así una doble función. Por una parte, permite competir en uno de los destinos urbanos más reconocidos y exigentes del mundo. Por otra, actúa como escaparate de una nueva etapa corporativa en la que la compañía aspira a combinar crecimiento, rentabilidad y un mayor posicionamiento en el segmento premium.

La recuperación financiera, la compra de Staying Valencia, la inversión en renovaciones y la apuesta por Italia muestran una empresa distinta a la que entró en dificultades durante la pandemia. Room Mate conserva su identidad, pero ha ampliado sus formatos y su público objetivo. En ese proceso, Palazzo dei Fiori no es solamente un alojamiento excepcional: es probablemente la expresión más clara de la cadena que Room Mate quiere llegar a ser.

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