Entrevista a Alberto Pérez García, CTO y cofundador de Dataria.
Con un mercado cada vez más competitivo, una demanda más oscilante y un huésped más exigente, los hoteles se enfrentan a una pregunta clave: ¿sigue su tecnología ayudando a mejorar la rentabilidad o se ha quedado atrás?
Para entender qué señales indican que ha llegado el momento de revisar el conjunto de soluciones tecnológicas conversamos con Alberto Pérez García, CTO y cofundador de Dataria, empresa española especializada en Revenue Technology para hoteles hace más de 10 años.
1. La tecnología envejece más rápido que los procesos del hotel
“Lo que funcionaba hace cinco años ahora puede estar limitando el rendimiento del hotel”, explica Alberto Pérez.
Según el CTO, muchos equipos trabajan con sistemas que técnicamente “siguen funcionando”, pero que ya no están alineados con un mercado dominado por la automatización, la elasticidad de precios y la necesidad de datos en tiempo real.
El síntoma más evidente es tener que depender de procesos manuales —exportar, copiar, pegar— para completar tareas hoy por hoy ya pueden ser inmediatas con nuevas soluciones de automatización.
2. Sin integración real no hay decisiones de calidad
Para Pérez, uno de los mayores retos del sector no es la falta de herramientas, sino la falta de integración: “Se pueden tener cinco soluciones excelentes, pero si no hablan entre ellas, es como si el hotel trabajase a ciegas”.
Baja integración entre sistemas provoca retrasos en la actualización de precios, desalineación entre canales y, sobre todo, decisiones basadas en datos incompletos. Esta fragmentación se traduce fácilmente en pérdida de ingresos y oportunidades.
3. Dependencia de una sola persona: la señal de alarma más común
“Si el criterio del hotel vive en el Excel de una sola persona, la tecnología no está respondiendo a una visión humanista y democrática”, afirma el CTO.
Uno de los objetivos de cualquier stack actualizado es facilitar el acceso a la información: hacerla clara y utilizable para todo el equipo, independientemente del turno, del cargo o del número de cuentas de usuario que necesite tu hotel.
Esto supone para un hotel o una cadena, más autonomía y consistencia en la toma de decisiones con menos riesgo operativo.
4. Un stack optimizado genera ingresos… y uno obsoleto los erosiona
Pérez insiste en que la evaluación tecnológica no debería centrarse en “tener más herramientas”, sino en medir su impacto real.
“El coste de un stack desajustado no siempre es visible, pero se nota cada día: precios que no reaccionan a tiempo, automatizaciones sin ajustar, dashboards incompletos, equipo desbordado… Pequeños desajustes que acaban afectando directamente a la rentabilidad y al clima laboral del equipo de un hotel.”
Una revisión periódica del stack permite detectar esos puntos débiles y anticiparse a las necesidades del mercado antes de que se conviertan en fugas de ingresos.
¿Cómo puede un hotelero saber en qué punto está su estrategia tecnológica?
En la última ponencia de Dataria en el Smart Travel News Mallorca, han anunciado un test gratuito que permite evaluar en menos de un minuto el estado del stack tecnológico del hotel. Ofrece un diagnóstico rápido sobre integración, autonomía del equipo, madurez tecnológica y próximos pasos:
Más recursos prácticos para hoteleros
Dataria refuerza su apuesta por contenidos orientados a acercar la tecnología estratégica a hoteleros de toda España con informes basados en encuestas, columnas y artículos, un propio Glosario Revenue, una serie ideas claves en Linkedin de la libreta “Revenuario” y herramientas prácticas para entender mejor datos y métricas, optimizar procesos y tomar decisiones más informadas.

