Los mensajes que los viajeros envían a sus anfitriones en Airbnb o los tweets que nos gustan en Twitter están siendo rastreados y guardados en secreto en un “archivo” personal, que estas compañías pueden usar para determinar lo valiosos que somos como clientes.

Las claves:

  • Los archivos secretos referidos a personas particulares suelen ser agregados a partir de su actividad en estas aplicaciones y almacenados por empresas de terceros, cinco de las cuales han sido identificadas por un informe reciente de The New York Times.
  • Las empresas otorgan a todos los usuarios una calificación secreta basada en cuánto han gastado, sus preferencias como consumidor y otros datos personales que recopilan las aplicaciones.
  • Estas puntuaciones se pueden utilizar para clasificar nuestro valor como clientes o predecir nuestra actividad de compra.
  • Gracias a las nuevas leyes de privacidad y protección de datos, las empresas que recogen estas calificaciones están obligadas legalmente a entregar su “expediente” a los usuarios si así lo solicitan.

Noticia original publicada en Business Insider

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