Reducir las emisiones de CO2 es una de las tareas más importantes para la industria de la aviación. Con una edad media de tan sólo 3,8 años, Norwegian dispone de una de las flotas más jóvenes y eficientes en el consumo de combustible y, desde 2008, ha conseguido reducir las emisiones por pasajero-kilometro en un 30 por ciento.

Las claves:

  • La nueva herramienta SkyBreathe analiza toda la operación del vuelo, lo que permite optimizar cada vuelo y reducir aún más el consumo de combustible y, por lo tanto, reducir las emisiones. La aplicación SkyBreathe permite a los pilotos ver qué vuelos consumen más combustible que otros.
  • Los algoritmos de inteligencia de datos utilizados en la aplicación se han desarrollado a través del proyecto Clean Sky, un proyecto financiado por la Unión Europea.
  • Los pilotos de Norwegian han estado probando la herramienta durante seis meses y los resultados han mostrado que es posible ahorrar grandes cantidades de combustible. Por ejemplo, apagar uno de los motores al hacer la rodadura en pista hasta la puerta de embarque permite ahorrar 20 kilos de combustible por cada vuelo.
  • Otros ejemplos son las llamadas ‘aproximaciones verdes’ y el uso de los frenos en lugar del empuje inverso del motor cuando el avión desacelera tras el aterrizaje. En un solo mes, esta herramienta permite a Norwegian ahorrar hasta 3.700 toneladas de combustible y reducir las emisiones de CO2 en 11.600 toneladas por mes. En un año, se pueden reducir 140.000 toneladas de emisiones de CO2.
  • En septiembre de 2018, el Consejo Internacional del Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés) reconoció a Norwegian como la aerolínea con menor consumo de combustible de entre todas aquéllas que operan rutas transatlánticas.