A medida que la temporada de vacaciones de verano llega a su fin, los gestores de negocios turísticos confían en obtener ingresos de último minuto antes de que las multitudes de turistas desaparezcan, al menos en la proporción en que nos visitan en este periodo del año.

En la mayoría de los destinos turísticos del mundo, una gran parte de ese dinero procede ahora de China ya que, según las últimas cifras publicadas por la Organización Mundial del Turismo, los turistas chinos gastaron 277.000 millones de dólares en sus destinos turísticos en 2018.

Esto representa una quinta parte del gasto total en turismo internacional y un 5 por ciento más que la cifra del año pasado.

La posición de liderazgo de China en el gasto puede atribuirse obviamente a su enorme población, pero factores como la aparición de una nueva clase media china rica, el alivio de las restricciones de viaje por parte de las autoridades, la simplificación de los visados y el aumento de los vuelos directos a los principales destinos también han desempeñado un papel clave.

Noticia original publicada en Forbes