La aerolínea Qantas ha anunciado tres vuelos de prueba de ultra larga distancia para recopilar nuevos datos sobre la salud y el bienestar de los pasajeros y de la tripulación durante un vuelo de estas características.

Los vuelos forman parte de la planificación del Proyecto Sunrise. El objetivo de Qantas de operar vuelos comerciales regulares y sin escalas desde la costa este de Australia (Brisbane, Sydney y Melbourne) hasta Londres y Nueva York.

Los tres vuelos de prueba utilizarán los nuevos Boeing 787-9 y desviarán sus rutas previstas. En lugar de volar de Seattle a Australia, el avión simulará dos rutas del Proyecto Sunrise: desde Londres y Nueva York a Sydney.

Este hito representará el primer vuelo del mundo de una aerolínea comercial directo de Nueva York a Sydney y la segunda vez que una aerolínea comercial ha volado directamente de Londres a Sydney.

Cada vuelo tendrá un máximo de 40 personas, incluida la tripulación, con el fin de minimizar el peso y ofrecer la autonomía de combustible necesaria. Las emisiones de carbono de los vuelos serán totalmente compensadas, según ha asegurado la compañía.

Durante los vuelos de prueba, las personas que se encuentren en la cabina –en su mayoría empleados de Qantas– estarán equipados con dispositivos tecnológicos y participarán en experiencias específicas en las diferentes etapas de los vuelos de aproximadamente 19 horas de duración.

Científicos y expertos médicos del Centro Charles Perkins supervisarán los patrones de sueño, el consumo de alimentos y bebidas, la iluminación, el movimiento físico y el entretenimiento durante el vuelo para evaluar el impacto en la salud, el bienestar y el reloj corporal.

Por su parte, investigadores de la Universidad de Monash trabajarán con los pilotos para registrar los niveles de melatonina de la tripulación antes, durante y después de los vuelos.

Los pilotos usarán un dispositivo de EEG (electroencefalograma) que rastrea los patrones de ondas cerebrales y monitoriza el estado de alerta. El objetivo es establecer datos que ayuden a construir el patrón óptimo de trabajo y descanso para los pilotos que operan en servicios de larga distancia.