Sobrepasado el ecuador del año y en plena temporada de verano, la Mesa del Turismo advierte del panorama confuso que afronta el sector, caracterizado por contradicciones y amenazado por incertidumbres. Para esta agrupación empresarial, por tanto, el ejercicio a realizar debe ser analizar las contradicciones, para ver si son reales o aparentes, y diagnosticar las incertidumbres para tratar de definir las medidas que ayuden a despejarlas.

Las contradicciones

  • La Mesa del Turismo considera que las contradicciones se reflejan en la contraposición de las cifras oficiales de crecimiento del número de turistas (+2,8% en turistas entre enero y junio) y de gasto e ingresos turísticos, frente a las manifestaciones de las asociaciones hoteleras que reflejan la caída de la demanda para algunos de los destinos principales. Caída que se traduce en una notable presión sobre los precios.
  • Ambas posturas parecen incompatibles, pero ambas responden a la realidad. Profundizando un poco en las cifras oficiales se advierte que algunos destinos de sol y playa, como Baleares y Canarias, están experimentando un decrecimiento preocupante. La competencia de otros destinos mediterráneos y la disminución de la capacidad aérea se traducen en una caída de la demanda según los datos oficiales. Así, en Canarias acumulan un descenso del 2,8% en los seis primeros meses del año.
  • Mientras, la estadística FRONTUR indica que el turismo urbano está creciendo, con cifras que en Madrid alcanzan un +14,5% en junio. Asimismo, crece Cataluña, incluida Barcelona, que parece resistir de momento a las manifestaciones de rechazo al turismo por parte de la población.
  • La Mesa del Turismo reconoce que el sector turístico ha venido realizando un gran esfuerzo inversor para incrementar la calidad de las instalaciones y especializar su oferta para que su competitividad frente a otros destinos mediterráneos no se base en el precio.
  • Los estudios que la Mesa del Turismo lleva a cabo con la Universidad Antonio de Nebrija prevén que este año se saldará con un crecimiento moderado de turistas y de ingresos. Pero es aquí donde las previsiones pueden verse afectadas por las incertidumbres que se proyectan sobre el turismo.

Las incertidumbres

  • En cuanto al BREXIT sin acuerdo, la Mesa del Turismo señala que hasta hace muy poco el mercado británico se ha venido comportando como si no existiera esa amenaza.
  • Ésta sería una catástrofe para el turismo británico, ya que al debilitamiento de la economía británica se unirían la falta de marcos regulatorios del transporte aéreo, del régimen de visados, de la asistencia sanitaria al viajero, del viaje con mascotas, del “roaming”, del régimen de los trabajadores en el sector, etc.
  • Respecto al movimiento flygskam o “vergüenza a volar”, sería un error minusvalorarlo. Los movimientos sociales actuales, cualquiera que sea su leit motiv, se han convertido en motivadores de la acción social y tienen capacidad para influir en las decisiones de gobiernos y organizaciones internacionales.
  • El flygskam surgió en Suecia como un movimiento que se opone a los viajes en avión argumentando que contribuyen de manera significativa a la emisión de gases invernadero y, por tanto, al cambio climático.
  • La Comisión Europea, por su parte, ha elaborado un estudio que afirma que, si bien el impacto de los nuevos gravámenes que propone para los viajes en avión (impuestos al billete, al queroseno o aumento del IVA) implicarían una reducción del 11% en el volumen de negocio del sector aéreo, el impacto final en el PIB de la UE sería neutro.
  • Las estimaciones generales coinciden en que la aviación contribuye en un limitado 5% a la emisión de gases invernadero; y, en segundo lugar, porque la aviación está realizando su debida contribución a frenar el cambio climático.