La CNMC ha acordado impugnar ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña determinados artículos del Reglamento sobre arrendamiento de vehículos con conductor (VTC) en el ámbito del Área Metropolitana de Barcelona.

En concreto, considera que resultan contrarios a la competencia y a los principios de regulación económica eficiente, por lo que perjudican a los consumidores y usuarios.

Los argumentos de la CNMC:

  • El Reglamento de ordenación de la actividad de transporte urbano discrecional de viajeros con conductor en vehículos de hasta nueve plazas que circulan íntegramente en el ámbito del AMB contiene varios preceptos que limitan la competencia.
  • Así, prohíbe la geolocalización del vehículo VTC con carácter previo a la contratación del servicio. Además, prohíbe que los VTC puedan estacionar o circular por vías públicas cuando no estén contratados previamente o prestando el servicio. Tal exigencia les obliga a permanecer estacionados en aparcamientos o garajes autorizados.
  • Asimismo, establece un lapso de 60 minutos entre la contratación y el inicio de la prestación del servicio. También restringe los días en que los VTC pueden operar.
  • Tales medidas inciden negativamente en la prestación del servicio a los consumidores y usuarios finales. Provocan mayores precios, menor calidad e innovación, disminuyen la oferta disponible y eso se traduce en mayores tiempos de espera.
  • La CNMC se ha pronunciado en numerosas ocasiones sobre la conveniencia de realizar una reforma integral de la regulación del servicio de transporte discrecional de pasajeros.
  • Dicha regulación global permitiría establecer un marco jurídico que evite discriminaciones injustificadas entre las autorizaciones del taxi y de VTC.