Los expertos reunidos esta semana en el curso de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) han coincidido en que la base del modelo de destinos turísticos inteligentes reside en el establecimiento de estándares que identifiquen la hoja de ruta a seguir para un destino que quiere convertirse en inteligente.

El curso, organizado por SEGITTUR y el Ayuntamiento de Santander, ha hecho un repaso del modelo teórico de destinos turísticos inteligentes de la mano de diferentes expertos del sector turístico y la industria tecnológica, así como de representantes de destinos turísticos como Santander, San Sebastián, Salou, Arona o El Ejido.

La base de todo el modelo reside en el establecimiento de unos estándares que contribuyen a identificar el camino que debe seguir un destino para su conversión en DTI, ya sea mediante la metodología de diagnóstico y planificación de la Secretaría de Estado de Turismo, bien a través de normas o estándares, como los que ya están implementando más de 25 destinos en nuestro país.

El presidente de SEGITTUR, Enrique Martínez, ha destacado el valor de las políticas públicas en turismo y el papel de los gestores, así como la necesidad de adoptar tecnologías que pongan en el centro al ciudadano, priorizando las necesidades de las personas y de los turistas.

Para la concejala de Turismo, Comercio y Relaciones Institucionales del Ayuntamiento de Santander, Miriam Diaz, el informe diagnóstico y el plan de acción marcan la hoja de ruta de un destino que quiere convertirse en destino inteligente.

Por su parte, la directora de programa de normalización (UNE), Paloma García, ha asegurado que las normas y estándares son claves para establecer un marco común de trabajo, a la vez que ayudan a estructurar los procesos de gestión, planificación, medición y control de las actuaciones.

Para acompañar a los destinos en el proceso de conversión y extender el modelo de destinos turísticos inteligentes al mayor número posible de destinos, la Secretaría de Estado de Turismo impulsó la creación de la Red DTI, que agrupa a cerca de setenta destinos.

La red es uno de los elementos clave para impulsar el modelo, tal y como ha señalado la responsable del área de turismo de la FEMP, Violeta Matas, quien ha recalcado que “las redes de trabajo facilitan el intercambio de experiencias y conocimiento, a la vez que generan sinergias, sentido de pertenencia y permiten abordar las situaciones complejas de manera conjunta”.

El alcalde de Benidorm, Antonio Pérez, también ha destacado durante su intervención la importancia de la normalización, siendo el primer destino que se certifica con la Q como destino turístico inteligente.

El presidente de la comisión Smart City de AMETIC, Adolfo Borrero, ha subrayado la necesidad de contar con nuevos perfiles profesionales que respondan a las necesidades 4.0 para la gestión de los destinos.

La inteligencia turística al servicio de los destinos ha sido analizada por el gerente de I+D+i de SEGITTUR, Luis Javier Gadea, quien ha apuntado que “el análisis de los datos requiere un conocimiento para poderlos transformar en sabiduría”.

En el curso también ha participado el director de servicios públicos de Red.es, Francisco Javier García, quien ha repasado el tipo de proyectos receptores de las ayudas para destinos turísticos inteligentes, entre los que se encuentran plataformas Smart, proyectos de big data, sensorización y conectividad.

El modelo de destinos turísticos inteligentes de la Comunidad Valenciana ha sido analizado por David Giner (Invattur), quien ha explicado que “los DTI son la evolución natural de los modelos de intervención en el territorio, que prioriza la gobernanza de los destinos, la planificación y el uso de las tecnologías”.

Durante el curso también ha hablado de sostenibilidad y la contribución del modelo DTI al cumplimiento de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, así como de la importancia de la accesibilidad para lo que se ha puesto como caso de buenas prácticas las actuaciones llevadas a cabo en Arona.