Adam Cohen, director de política económica de Google, ha comparecido esta semana en el Congreso de Estados Unidos para defender a su compañía de las acusaciones de monopolio en las búsquedas online, algo que inevitablemente incluye a las búsquedas de viajes.

Según la citación, Google representa más del 90 por ciento del volumen de búsquedas online en Estados Unidos y, por lo tanto, es un “casi monopolio”.

La audiencia versó sobre las plataformas online y el poder de mercado, así como sobre el impacto de Google, Facebook, Amazon y Apple en la innovación y el espíritu empresarial.

Cohen quiso hacer creer a los congresistas que Google es una idea tardía cuando la gente empieza a buscar viajes, y que esa búsqueda “empieza con competidores especializados”, presumiblemente Marriott, Hilton, United, Delta, Expedia o Booking.

En contraste con los argumentos Cohen, un estudio de Expedia “encontró que el 69 por ciento de los viajeros recurren a un motor de búsqueda cuando empiezan a pensar en un viaje. Esto está por encima de todas las demás fuentes, incluyendo familia, amigos, OTAs y webs de proveedores de alojamiento o transporte”.

De hecho, cuando Google se promociona ante sus anunciantes potenciales, hace hincapié en la primacía de Google Maps y de las búsquedas en Google, y tiene motivos para hacerlo.

Pero, al igual que con Amazon, Facebook y Apple, cuando Google envía a sus portavoces a una audiencia antimonopolio del Congreso norteamericano, de repente todos los viajeros comienzan a buscar en Holiday Inn o Booking.com y no en Google. Algo difícil de creer.

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