El valor de la marca puede ser un verdadero reto. Incluso con acceso a grandes presupuestos de marketing y un producto innovador, a una empresa le puede llevar décadas llegar a estar presente en la conciencia de los consumidores.

En el camino hacia el establecimiento de una marca de importancia mundial, las empresas deben luchar a través de una competencia feroz, escándalos publicitarios, cambios en las regulaciones y la rápida evolución de los gustos de los consumidores, todo para poder comer un bocado de la misma pieza de pastel.

Como se puede ver en esta infografía publicada por Virtual Capitalist, las marcas de tecnología constituyen el 20 por ciento de la lista de las cien marcas más relevantes en todo el mundo, así como el 43 por ciento de la valoración económica.