Rodrigo Martínez, FiturNext

Si pensamos en la forma en la que viajamos hoy, nos daremos cuenta de lo mucho que ha cambiado en los últimos años. El turismo se ha convertido en una inversión en uno mismo: una forma de conocer otras culturas, vivir experiencias auténticas y aprender nuevas habilidades. Contribuir al lugar que visitamos también tiene un peso creciente a la hora de viajar.

Según un estudio de Booking, en nuestras vacaciones estamos cada vez más comprometidos con la preservación del medio ambiente, el desarrollo de los destinos que visitamos y las comunidades que viven en ellos – cuestiones que preocupan ya a más de la mitad de los viajeros.

Datos como estos apuntan hacia un cambio en el sector turístico, no solamente en las preferencias de los viajeros, sino también en la gestión de los destinos, las percepciones de los residentes y las regulaciones que afectan a la industria. Y también ponen en relieve el potencial que tiene el turismo para contribuir al encuentro entre personas y culturas así como al desarrollo de los destinos que se visitan.

Hablamos a menudo de los efectos negativos del turismo, como la sobrecarga de los destinos, la gentrificación y el impacto medioambiental. Más allá de centrarnos en estos retos, que todos conocemos, es importante que también generemos conversaciones sobre cómo podemos darles respuesta. Que demos el salto a implementar prácticas que avancen el impacto positivo del turismo y que a la vez contribuyan a la innovación de las empresas y a una mejor gestión de los destinos.

En este contexto nace FiturNext, una iniciativa para promover el turismo con impacto positivo. El objetivo de FiturNext es observar, analizar y dar a conocer buenas prácticas que puedan ser fácilmente adaptadas, replicadas y escaladas en el sector.

A través de este proceso de investigación y difusión, FiturNext proporciona herramientas que inspiren a los diferentes actores involucrados en el turismo, incluyendo gobiernos, gestores de destinos y empresas. Herramientas que les ayuden a avanzar su actividad e impulsar el impacto positivo, cada vez más presente en las preferencias de los viajeros, las necesidades de los residentes y el desarrollo de los destinos.

Ante esta nueva dirección en la forma de concebir la industria turística, nos preguntamos: ¿cuáles pueden ser algunas de estas buenas prácticas en el turismo? Fijémonos en proyectos que se están llevando a cabo en el ámbito de gestión de destinos como The Icelandic Pledge y iAmsterdam.

A través de The Icelandic Pledge, Finlandia ha lanzado un manifiesto que los visitantes pueden firmar conforme se comprometen a respetar el medio ambiente de Islandia y viajar de forma responsable en el país. Hasta la fecha lo han firmado más de 50.000 personas. Lejos de ser una iniciativa aislada, en la República de Palau también se ha creado un manifiesto similar que los visitantes tienen que leer y firmar en su pasaporte al entrar a la isla.

Con iAmsterdam, la ciudad de Amsterdam ha puesto en marcha un plan para la gestión del sobreturismo a través de los datos. En concreto, utilizan la información de la tarjeta de iAmsterdam, que permite a los visitantes a la ciudad a acceder a transporte y atracciones como museos, para gestionar la saturación de ciertos puntos de la ciudad.

Cuando detectan la masificación de ciertas zonas o atractivos turísticos, se propone a los visitantes lugares alternativos donde ir para evitar masificación y contribuir a la visita de otros puntos de interés.

Además de buenas prácticas en la gestión de los destinos, otros ejemplos de impacto positivo en el turismo los encontramos en iniciativas que permiten a los visitantes contribuir al lugar que visitan como Backstreet Academy y Refill My Bottle.

La plataforma Backstreet Academy conecta a visitantes con residentes de un destino para que ofrezcan experiencias de forma directa, desde clases hasta tours para conocer la comunidad que visitan. Backstreet Academy trabaja en el sureste asiático, sobre todo en zonas donde no existe un fuerte desarrollo turístico y se puede contribuir al desarrollo de forma sostenible.

Además de la posibilidad de ofertar experiencias en la plataforma, la iniciativa ofrece a los residentes formación para ayudarles a transformar una habilidad en un negocio que pueden monetizar.

La aplicación de Indonesia Refill My Bottle permite ubicar establecimientos con estaciones para rellenar la botella de agua de los visitantes que visitan Indonesia con el objetivo de reducir el número de botellas de plástico de un solo uso en el país. A través de su red en el sudeste asiático, cuentan con 950 estaciones para rellenar botellas en 9 países.

Iniciativas como estas no solamente ponen en relieve nuevas formas de concebir el turismo, sino también la capacidad del sector para crear impacto positivo gracias factores como las contribuciones de los visitantes, la involucración de la población local en la actividad turística, la gestión de datos en los destinos y la preservación del medio ambiente.

Especialista en tecnología, innovación y gestión de empresas del sector turístico. Máster en Dirección de Empresas Turísticas de IE Business School. Ha desarrollado su trayectoria profesional en Meliá Hotels International, Instituto Tecnológico Hotelero, Grupo Garayar (Hotel Servicers y GAT). Entusiasta por la innovación en el sector turístico, la transformación digital y la creación de cultura de innovación en empresas.