Desde hoy, Uber ha añadido el transporte público a su aplicación en Londres, incorporando información en tiempo real sobre la red de metro, tren y autobús de la ciudad, así como tranvías, lanzaderas, barcos fluviales y trenes sin conductor del DLR.

Curiosamente, esta misma semana Cabify ha anunciado en España que añade a su propia aplicación la opción de reservar taxis.

Cabify incluye al taxi en su oferta de movilidad

El verano pasado, Uber recibió una licencia provisional de 15 meses para operar en la capital del Reino Unido, después de apelar contra la decisión de 2017 del regulador de transporte, TfL, de rechazar su solicitud de renovación de la licencia.

Pero en lugar de la licencia estándar de cinco años, el juez dio a Uber 15 meses de gracia para seguir trabajando y satisfacer las condiciones que Transport for London había asegurado que no había cumplido cuando tomó la decisión de no conceder la renovación de la licencia, por considerar que Uber “no era apto para tener una licencia de operador de alquiler privado”.

Añadir opciones de transporte público tiene sentido para un Uber renovado bajo la dirección del ex CEO de Expedia, Dara Khosrowshahi. El objetivo es transmitir un espíritu más colaborativo con las ciudades, cívico y respetuoso con el medio ambiente pese a tratarse de un negocio que, sin embargo, sigue compitiendo con el transporte público al animar a la gente a pagar para que vuelva a casa en coche, en lugar de subirse al autobús….

De esta forma, Uber se convierte además en una aplicación de transporte de “ventanilla única” asimilando el transporte público de Londres y presentándolo como una opción comparativa junto con sus propios viajes.

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