El principal reto del sector hotelero es dar respuesta a las exigencias del turista 4.0. Este nuevo perfil viajero nace bajo el paraguas de la digitalización e influido por los hábitos de consumo de la generación millennial. Ambos factores conllevan una transformación basada en las nuevas tecnologías y nuevos conceptos de viaje fruto de los cambios en el ámbito laboral, según la firma The Valley.



Las preferencias de los millennials por la tecnología y los canales online también han sido adquiridas por los turistas de mayor edad, que ahora realizan en la red tanto las operaciones de reserva, como la gestión de otros servicios turísticos.

Además, la mentalidad de estos viajeros 4.0 está marcada por la importancia de disfrutar de un tiempo de calidad en todo momento, lo que invade todos los ámbitos del viaje y supone un factor fundamental a la hora de ofrecer una experiencia de viaje satisfactoria.

Además, la deslocalización en el ámbito laboral y el auge de los viajes de negocios han dado lugar a un nuevo concepto de viaje: el bleisure. Se trata de una nueva forma de hacer turismo que combina momentos de ocio con otros en los que dar respuesta a los compromisos que conllevan los traslados laborales.

Sus protagonistas son los nómadas digitales y están marcados por nuevas formas de trabajo, como el coworking y el networking digital.

El hotel del futuro: un ecosistema de empresas, co-living y co-creación