Un informe elaborado por las firmas Immediate Future y Brandwatch Analytics ha analizado el modo en que redes sociales como Twitter o Instagram juegan un papel importante y muy distinto en diferentes puntos de la inspiración o la compra de viajes.

Según el estudio, las conversaciones navideñas en Twitter aumentan un 93 por ciento año tras año, mientras que las conversaciones sobre vacaciones en Instagram aumentaron un 213 por ciento en comparación con el año anterior.

Cuando se trata de hablar de vacaciones, ya sea investigando, reservando o experimentando, los consumidores utilizan las plataformas sociales con más regularidad que nunca y con mayor sofisticación.



Los comportamientos en los viajes se pueden ver en la conversación social de las vacaciones. No es de extrañar, ya que el 69 por ciento de los compradores de viajes acaban buscando información en las redes sociales debido al conocido Fear of Missing Out (FOMO).

¿Qué significa esto para las marcas?

Dada la competencia por la atención en redes sociales, las marcas de viajes deben ser sofisticadas en su enfoque. No es suficiente mostrar imágenes de playas y puestas de sol, o inundar los canales sociales con ofertas e información de precios.

Las marcas necesitan planificar, probar y aprender, y centrarse en los resultados de cada etapa del proceso de compra. Más que nunca, la personalización gana terreno. Y ser más personal significa comprender plenamente los segmentos de audiencia, así como sus intereses y comportamientos.

Twitter es para soñadores

Twitter es para soñar con vacaciones, hablar de vacaciones y contar con quién te vas, ya sean amigos, familiares o pareja.

La gente conversa durante todo el customer journey buscando recomendaciones, comprando y compartiendo recuerdos y fotos de las vacaciones. Es una conversación, una amplificación de las emociones en torno a los posts de las vacaciones.

Instagram es para el destino

Instagram, por otro lado, revela un propósito diferente. Cuando se eliminan los hashtags, los mensajes se centran más en los destinos y las emociones.

Y cuando se trata del viaje de compra, se trata de una evaluación activa: qué es bueno y qué es malo, recomendaciones y experiencias. Instagram no es tanto para la familia o los amigos. Es la experiencia, la vista, el lujo, el destino…