La compañía de transporte urbano Blacklane ha anunciado que su servicio ya está disponible en Sevilla.

Con este anuncio, el servicio ya puede ser probado y utilizado en 300 ciudades de todo el mundo. De ellas, diez son ciudades españolas: Barcelona, Bilbao, Girona, Madrid, Málaga, Marbella, Palma de Mallorca, San Sebastián, Valencia y la propia Sevilla.

La compañía, de origen alemán, ha tratado de distanciarse de otros servicios similares como Uber o Cabify, tratando de llegar al viajero premium con servicios exclusivos desde la misma llegada al aeropuerto.

Desde su fundación en 2011, el objetivo de Blacklane era convertirse en un servicio global unificado de chóferes, pero desde entonces, ha evolucionado hacia un objetivo aún mayor: completar la cadena de viajes para los viajeros de todo el mundo.

El día de su viaje, el usuario recibe dos actualizaciones por correo electrónico y SMS: una informándole de que su coche está en camino, y una segunda informándole tan pronto como su chofer haya llegado al lugar de la recogida. El viaje incluye 15 minutos de espera para las recogidas estándar y una hora para las recogidas en el aeropuerto.

Después del viaje, el usuario puede valorar su experiencia y dar una calificación tanto al conductor como al vehículo.

Blacklane Pass

Los usuarios de Blacklane pueden saltarse las líneas de seguridad e y de fronteras por un precio de 100 dólares y acceder a salas de espera por 50 dólares en más de 500 aeropuertos de todo el mundo.

Con el servicio Blacklane Pass, la compañía quiere que los usuarios puedan aprovechar al máximo su tiempo de viaje sin la necesidad de pertenecer a un club de fidelización o tener un estatus de viajero frecuente.

Así, un conserje de la compañía da la bienvenida al viajero al lado del avión o después de la aduana (dependiendo de las reglas del aeropuerto) con un letrero para recogerlo. Ayuda con el equipaje, lo lleva al frente de la aduana y las líneas de inmigración, y lo escolta hasta su vehículo.

“Los servicios de conserjería en el aeropuerto son una de las formas más eficientes de reducir el estrés del viaje. Ahora, gracias a nuestro nuevo servicio, también se está convirtiendo en una de las formas más asequibles”, explica Jens Wohltorf, CEO y cofundador de Blacklane. “De la misma manera que nuestros viajes con chofer le quitan el estrés a los viajes en carretera, Pass lo elimina de los aeropuertos”.

En el aspecto más social, la compañía incorporó recientemente una nueva “clase verde” que incluye vehículos Tesla Modelo S y Modelo X en Adelaida, Ámsterdam, Auckland, Austin, Basilea, Birmingham (Reino Unido), Denver, Dublín, Edimburgo, Hong Kong, Honolulu, Lisboa, Londres, Milán, Montreal, Múnich, París, Phoenix, Sydney y Zurich.

La Clase Verde expande la flota de Blacklane más allá de su actual Clase Ejecutiva, Business Van/SUV y Primera Clase, que están disponibles en 300 ciudades en todo el mundo. A medida que los chóferes locales agreguen más vehículos que califiquen a sus flotas, Blacklane extenderá la Clase Verde a nuevas ciudades.