El concejal de la ciudad de París encargado de vivienda quiere prohibir la actividad de Airbnb y del resto de plataformas de viviendas compartidas en la capital francesa.

“¿Queremos que París sea una ciudad en la que clase media pueda permitirse vivir? ¿o queremos que sea un campo de juego para multimillonarios sauditas o americanos?”, se pregunta Ian Brossat en declaraciones a la agencia France Presse.

Desde hace cuatro años, Brossat se ocupa de la vivienda en la capital francesa. En un nuevo documento, publicado el jueves en Francia, Brossat impulsa un plan de acción: prohibir los alquileres de vacaciones en el centro de la ciudad y también la compra de segundas viviendas en todo París.

Asegura Brossat que París ha perdido 20.000 viviendas en los últimos cinco años debido a Airbnb y a otros sitios de viviendas compartidas. “Si no regulamos Airbnb, ya no tendremos ciudadanos en el centro de nuestras ciudades”, dijo Brossat a Le Parisien.

En París, ya es ilegal incluir una casa en la lista de alquileres vacacionales durante más de 120 días al año. A principios de 2018, la ciudad de París presentó una demanda contra Airbnb por no haber eliminado los anuncios ilegales de su sitio.

París seguiría así el ejemplo de muchas otras ciudades europeas si aplicara una normativa más estricta en materia de alquileres vacacionales de corta duración.

A principios de este año, Madrid prohibió las plataformas de viviendas compartidas en el centro de la ciudad, Valencia bloqueó los alquileres de vacaciones de los apartamentos con las mejores vistas y Palma exigió que todas las viviendas compartidas solicitaran una licencia.

A principios de esta semana, un sindicato de inquilinos en Florencia anunció que los servicios de distribución de viviendas habían desplazado a casi 500 residentes en nueve meses.

Información original en Travel + Leisure.