Tradicionalmente visto como un enemigo, Airbnb dio la semana pasada el paso definitivo para convertirse en un canal de distribución para hoteles independientes.

Gracias a su acuerdo con SiteMinder, los hoteles podrán incorporar su inventario a Airbnb, aunque aún no está claro qué sistema de comisiones se aplicará, si bien todo indica que será menos costoso que el actual coste por reserva de las agencias online más importantes.

En su web, Airbnb ha publicado una serie de requisitos y reglas básicas que hacen que un alojamiento sea susceptible de aparecer en la plataforma:

Acceso a zonas de encuentro o de eventos compartidas.
Habitaciones con un toque personal que las haga únicas o que incluya diseño local.
Dormitorios y espacios comunes que incorporen las tendencias locales.
Un diseño atractivo que distinga la propiedad de otras.
Fotografías de alta calidad en los anuncios.

Airbnb también busca alojamientos que “sepan recibir a nuestros huéspedes” y ofrezcan en sus alojamientos:

Servicios exclusivos o típicos del lugar (por ejemplo: comida o bebidas locales, actividades especiales).
Mapas con recomendaciones personalizadas (no mapas ni guías de la oficina de turismo con publicidad).
Visitas locales (como paseos o recorridos por los alrededores).
Un dueño o encargado que esté disponible en la propiedad en todo momento.

Algunos ejemplos de alojamientos que podrían encajar bien en Airbnb son:

Bed and breakfast
Hoteles boutique
Cabañas ecológicas/en la naturaleza
Multipropiedades
Apartotel
Hostal
Minsu (alojamiento típico taiwanés)
Ryokan (alojamiento tradicional japonés)
Pensión
Hotel patrimonio