Las previsiones indican que los viajes internacionales crecerán un 50 por ciento durante la próxima década y alcanzarán los 1.800 millones de desplazamientos internacionales para 2030.

Este aumento ofrece una oportunidad para que la industria de la aviación, los viajes y el turismo aproveche aún más los beneficios económicos que aporta al PIB y la creación de empleo globalmente.

Para aprovechar al máximo las oportunidades económicas que genera este aumento de la demanda, las partes interesadas deben abordar las presiones en el viaje del usuario, en particular el aumento del riesgo y los requisitos de seguridad relacionados, así como la limitada capacidad de crecimiento de la infraestructura relacionada con viajes y fronteras.

En un informe elaborado por el World Economic Forum y Accenture, los expertos sugieren que los costes económicos del actual sistema de seguridad de la aviación internacional alcanzarán niveles insostenibles en las próximas décadas.

Las innovaciones digitales en seguridad, junto con la colaboración de múltiples partes interesadas, podrían desbloquear soluciones para estos desafíos.

La identidad digital supone un cambio de paradigma hacia un concepto que transformará radicalmente la manera en que los viajeros se desplazan de manera segura y sin problemas a través de las fronteras, dando vida a lo que se conocerá como “fronteras digitales”.

El concepto se centra en el uso de identidades digitales gestionadas por los propios viajeros, lo que permitirá a los gobiernos, en asociación con líderes de la industria turística, realizar una evaluación previa de los riesgos y procedimientos de seguridad para mejorar la fluidez de los viajeros a través de dichas fronteras digitales.

Así, las autoridades dirigirán su atención y recursos a identificar las amenazas, contribuyendo así a mejorar la seguridad geopolítica en todo el mundo.

El concepto de Identidad Digital del Viajero Conocido ofrece múltiples aplicaciones para los gobiernos y la industria en su conjunto,de cara a proporcionar servicios más personalizados y de valor añadido  a los viajeros.

Para apoyar el desarrollo de este concepto, las tecnologías de la denominada Cuarta Revolución Industrial ayudarán a construir esta Identidad Digital del Viajero Conocido y convertirla en una realidad:

1. Un sistema de blockchain permite la confianza en la red sin el control de una autoridad central

2. La criptografía permite un nivel adecuado de seguridad en la autorización y el intercambio de información

3. La biometría conecta el mundo físico y digital y garantiza el uso legítimo de la información de identidad

4. Los interfaces y dispositivos móviles permiten a los viajeros llevar consigo su identidad digital y elegir compartirla en consecuencia