Ostelea, School of Tourism & Hospitality ha reunido a expertos del sector en una mesa redonda para debatir sobre “Viviendas de uso turístico: hoteles, casas y vecinos”.
Considerado destino principal e importante tanto a nivel nacional como entre las capitales europeas, Madrid recibió durante el pasado año a 9.087.641 turistas, según los datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE. La estancia promedio es de 2,05 días y, para ello, la ciudad de Madrid dispone de una amplia oferta hotelera, no solo de alojamientos tradicionales en el sector –hoteles, hostales y pensiones-, sino también apartamentos turísticos y VUT.

Precisamente la proliferación de los pisos turísticos en determinados barrios, como ya se ha vivido en distintas ciudades del mundo, se está convirtiendo en un reto importante la Comunidad el Ayuntamiento los distintos agentes implicados en esta actividad. Con el objetivo de ser testigos, escuchar las distintas líneas de argumentación y ser partícipes de este debate, Ostelea School of Tourism & Hospitality organizó la mesa redonda “Viviendas de Uso Turístico a debate: hoteles, casas y vecinos”.

Raúl Travé y Pablo Díaz, investigadores y profesores de Ostelea, organizaron y presentaron el evento, que contó con la participación de Jorge García Castaño, concejal-presidente de la Junta Municipal de Distrito Centro; de Santiago Aguilar, presidente de la Asociación Española de Profesionales del Turismo; de Adolfo Merás, presidente de Madrid Aloja; de Eduardo Gutiérrez, representante del Colectivo vecinal “Lavapiés, ¿dónde vas?”; y con la moderación del periodista Pedro Bravo.

El debate analizó los datos y el impacto que tienen las VUT sobre el mercado de la vivienda en el centro madrileño y el cambio del paisaje urbano de la ciudad.

Los datos extraídos del análisis del impacto de las viviendas de uso turístico en el Distrito Centro, realizado por la consultora Red2Red Consultores, apuntan que el número de estas viviendas se situaron en enero de 2017, entre los 6.193 y los 9.723 alojamientos -de los cuales entre el 50% y el 54% estaría ubicado en la zona centro de la ciudad.

El papel de las VUT

Estos datos fueron ampliamente discutidos. as causas y consecuencia de la de ciertas zonas de Madrid, junto al papel de las VUT en este fenómeno y su influencia en el incremento de los precios del alquiler de larga duración, centraron también parte del debate entre los invitados.

La diversidad de opiniones se demostró desde el inicio. Entre otras cuestiones, al comparar destinos no todos los invitados consideraron equiparable la situación “de riesgo de Madrid y otras ciudades como Venecia o Barcelona”. Es la opinión de Merás, de Madrid Aloja, quien declaraba que “ni somos Barcelona, ni Magaluf, ni Venecia, ni Ámsterdam”. Aguilar se mostraba de acuerdo, pues desde su punto de vista “Madrid se encuentra lejos de las situaciones que se viven en otras ciudades, ni en un futuro próximo se vivirá algo similar”.

En contraposición con la visión de García Castaño, presidente de la Junta Municipal de Distrito Centro, quien sin llegar a equiparar ambas situaciones declaraba que “Madrid es una de las pocas capitales Europeas sin normativa. Está completamente desprotegida”, sentenciaba. “Desde el Ayuntamiento y otras instituciones se insiste en decir que Madrid no está tan mal como Barcelona, y efectivamente es así en términos globales, pero sí que hay barrios cuya situación es igual o peor que en la ciudad condal”, apuntaba el Sr. Bravo añadiendo preguntándose, si “¿hay que esperar a estar fatal para tratar de gestionar lo que se sabe que hay que gestionar?”.

En este sentido, la mesa redonda también analizó las últimas regulaciones y normativas, y los expertos detallaron nuevas propuestas al respecto. De esta forma, el salón de actos de Ostelea se convirtió en un foro donde todos los agentes del fenómeno pudieron expresarse, argumentar sus propuestas y defenderlas a pesar de la diversidad de opiniones entre los asistentes. “Conviene darse prisa en llegar a las conclusiones y pasar a la acción”, relataba el moderador.

El poder de la publicidad

No todos los agentes del juego están teniendo la misma voz al respecto, según Merás. “El sector tradicional hotelero inunda los medios con publicidad, al igual que el Ayuntamiento. Resulta difícil ser independiente cuando la cuenta de resultados depende de la publicidad, sumada a la estrecha relación entre el poder empresarial y el poder político local. La legislación siempre favorece a la parte tradicional del sector”. La opinión era compartida, entre otros, por Bravo, quien apuntó que “en el caso de las normas, no están teniendo la misma consideración la voz de todos los agentes”. No obstante, la mesa redonda también contó con la visión contraria: “Todos están participando, y se está teniendo en cuenta un equilibrio entre los agentes”, defendía Aguilar, presidente de la AEPT.

En cuanto a la necesidad de replantearse el modelo turístico actual, antes de que Madrid se convierta en un “parque temático” también se vieron distintas caras de la misma moneda. “Las administraciones deben garantizar barrios vivos, con usos mixtos, con actividad económica y con población; el monocultivo es letal en la ciudad”, apuntaba el Sr. García mientras que el Sr. Bravo reconocía la dificultad derivada al tener que replantear el modelo económico. “Lo que sí se puede ir haciendo es replantearse los flujos turísticos en según qué zonas, revisar tasas, costes e ingresos, tratar de que no sea un monocultivo, etc.”, señalaba el periodista.

Fue unánime el deseo de continuar el diálogo con un objetivo común: , mejorar Madrid en todos los aspectos. Jorge García recordaba al respecto los avances en la distribución del turismo de la ciudad y la “proyección de una imagen internacional muy interesante”. Para Aguilar, Madrid debe seguir siendo una ciudad “abierta y acogedora, donde los turistas sean bien recibidos a una ciudad vibrante”.

“Un Madrid en el que la cultura sea un referente, en el que el ocio sea intenso y apasionante sin afectar a la convivencia vecinal, una ciudad alborotada y fresca en su cotidianeidad y tranquila en momentos de descanso”, resumía el presidente de Madrid Aloja, valoración a la que se suma Pedro Bravo añadiendo el deseo de “un Madrid menos tenso”.