Elon Musk, líder de compañías como Tesla o The Boring project, ha presentado un ambicioso plan para poner en marcha un sistema de transporte basado en sus cohetes SpaceX que permita recorrer cualquier distancia entre dos puntos de nuestro planeta en menos de una hora.

El plan esencialmente llevaría a los pasajeros hasta una altitud donde la nave no encontraría virtualmente ninguna resistencia del aire, lo que aumentaría dramáticamente la velocidad potencial y la eficacia en términos de uso del combustible.

Algunos de los tiempos de vuelo mostrados por SpaceX durante su presentación incluyen 22 minutos de Hong Kong a Singapur, 24 minutos de Los Ángeles a Toronto, 25 minutos de Los Ángeles  a Nueva York y sólo 30 minutos de Nueva York a París.

La idea básica detrás de este sistema, denominado “BFR” es crear un booster único y una nueva nave que podría reemplazar al Falcon 9 de la compañía, Falcon Heavy y Dragon. Esto permitiría a SpaceX destinar todos los recursos actualmente divididos entre esas tres tecnologías en un único proyecto.

Una vez completado, el BFR podría utilizarse para lanzar satélites y telescopios espaciales o limpiar basura espacial. También sería capaz de conectar con la Estación Espacial Internacional (ISS) para la entrega de carga. Lo más emocionante, sin embargo, es el potencial del BFR para facilitar el establecimiento de colonias en otros planetas.

Misión a Marte

El diseño actual de BFR es lo suficientemente grande como para transportar hasta 100 personas y una buena cantidad de equipamiento, algo que Musk cree que será fundamental para crear una base de operaciones en la Luna.

Sin embargo, las aspiraciones de Musk van mucho más allá de la Luna. El objetivo de SpaceX de dirigirse a Marte tan pronto como disponga de la tecnología para hacerlo es bien conocido, y ya ha Musk compartido algunas imágenes de una futurible ciudad marciana.

“Si vamos a lugares como Marte, ¿por qué no la a Tierra?”, dijo Musk el viernes en el 68º Congreso Astronáutico Internacional en Adelaida, Australia. Hacia el final de la presentación de Musk, la animación jugó en una gran pantalla detrás de él, mostrando decenas de personas que suben a un ferry de alta velocidad en Nueva York y embarcan en el BFR en una plataforma en el agua. La nave espacial viaja a Shanghai en aproximadamente media hora.

Más información en Skift, TechCrunch y Futurism.

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