No suele ser muy habitual que la ley esté del lado de Airbnb, pero esta podría ser una de las ocasiones en las que la plataforma de alojamiento tenga la razón en cuestiones jurídicas.

Airbnb ha decidido demandar a la ciudad de Miami, donde los funcionarios amenazaron con tomar medidas contra los anfitriones que protestaron públicamente por las regulaciones que prohíben el alquiler a corto plazo.

Según la demanda presentada el pasado viernes en el condado de Miami-Dade por Airbnb y cinco huéspedes individuales, la ciudad violó los derechos de la Primera Enmienda.

El pasado 23 de marzo el ayuntamiento decidió reafirmar las regulaciones que prohíben el alquiler a corto plazo de viviendas unifamiliares en las áreas residenciales de Miami. El máximo responsable del ayuntamiento, Daniel Alfonso, dijo entonces que los funcionarios encargados del cumplimiento del código podrían comenzar a tomar medidas contra los anfitriones de Airbnb que colocaran sus nombres y direcciones en el registro para asistir a la reunión y protestar contra esas regulaciones.

“La ciudad ahora está actuando para compensar esas amenazas”, asegura la demanda. “Airbnb se une a sus anfitriones de Miami para oponerse a los esfuerzos ilegales de la ciudad, y en particular se pone del lado de los valientes individuos que se han presentado y tratan de proteger sus derechos como demandantes individuales en esta acción”.

Tres de los anfitriones que figuran como demandantes en la demanda asistieron a la reunión del 23 de marzo. Funcionarios de Airbnb han dicho que la compañía tiene 2.300 hosts activos en Miami.

El alcalde de Miami, Tomás Regalado, quien se opone a Airbnb, dijo a The Miami Herald que Airbnb alentó a sus anfitriones a asistir a la reunión de la comisión, sabiendo que tendrían que proporcionar sus nombres y direcciones para participar. “No hay ninguna infracción de la Primera Enmienda aquí”, dijo Regalado.

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