Exceltur ha publicado su valoración empresarial del primer trimestre de 2017 y perspectivas para la Semana Santa, el segundo trimestre y conjunto de 2017.

La actividad turística mantiene su fortaleza en el inicio de 2017; el PIB turístico crece un 4,1% en el primer trimestre, encadenando 14 trimestres consecutivos con crecimientos superiores al 3,0%, lo que sitúa la confianza de los empresarios en un valor de 39,7, 42,8 puntos por encima del valor resultante de la confianza del conjunto de los empresarios españoles.

Los empresarios turísticos esperan una Semana Santa muy positiva impulsado por la recuperación de la demanda española; el 85,3% anticipan incrementar sus ventas y el 84,3% sus resultados respecto a la buena Semana Santa de 2016, con más del 50% de las agencias de viajes y las empresas de transporte que esperan que los incrementos superen el 5%.

Para Exceltur, salvo alguna medida previa en favor del Turismo (reducción de tasas aeroportuarias) y la bajada del IVA de espectáculos en vivo y discotecas, los presupuestos generales, si bien de aprobarse, mandaran una clara señal y positiva señal sobre la estabilidad de la acción del gobierno de España, resultan un claro desaire para el turismo. De hecho, no reflejan apenas prioridad alguna en clave de favorecer su competitividad y su crecimiento, que resulta clave consolidar de cara al futuro, para seguir asegurando su capacidad de contribuir a la recuperación y el empleo.

La crítica al presupuesto se extiende no solo a las ridículas partidas hoy directamente asignadas a la Secretaria de Estado de Turismo/TURESPAÑA, que incluso vuelven a bajar (en términos prácticos apenas superan la exigua cantidad de 100 Millones de Euros: el resto son préstamos a devolver), sino que también bajan las partidas en otros Ministerios que inciden sobre la mejora de la competitividad/regeneración de destinos. Como ejemplo de ello, son las dotaciones del Mo de Fomento, bajando su presupuesto entre otros para Costas/Medioambiente, Rehabilitación de viviendas, si bien asignando fondos para inversión en aeropuertos, que no deja de ser una autofinanciación del propio sector por el tirón de la temporada turística y tráficos conexos en 2016, (Un 50% de los resultados de ENAIRE).

Exceltur reclama una nueva y urgente política de Estado, coordinada al máximo con las CCAA que están deseosas de ello, para abordar los graves y crecientes problemas y externalidades ciudadanas, derivadas del irregular y cada día más descontrolado arrendamiento de las viviendas turísticas y otros modelos amparados en el eufemismo” de colaborativos”, que afectan a la movilidad en los destinos, y que, en ciertos ámbitos, inducen una progresiva antipatía social hacia el turismo.

Ello exige, en opinión de Exceltur, ajustes en el articulado de ciertas leyes nacionales vigentes y la aplicación más decidida, rigurosa y adecuada de las mismas, para evitar las tibiezas o contradicciones institucionales del pasado y/o las impunidades ante el descarado incumplimiento que hacen gala algunos prescriptores/ intermediarios clave para la expansión y autorregulación de este cada día mayor negocio sumergido. A ellos, es indefectible poderles exigir con toda la fuerza legal, como a las empresas de los otros sectores, su obligada corresponsabilidad y control previo del cumplimiento de la ley. (que excede del mero acatamiento de sus obligaciones fiscales y las de los propietarios de los inmuebles que arriendan/intermedian y que hoy no declaren).

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