La UE está tratando de digitalizar el registro de pasajeros de los buques a fin de garantizar que, en caso de accidente, los servicios de búsqueda y salvamento tengan acceso inmediato a la información sobre las personas a bordo. Para facilitar la asistencia a las víctimas y a sus familiares, entre los datos del registro figurará la nacionalidad de los pasajeros.

Se han hecho nuevos avances a este respecto, al haber aprobado el Consejo su posición sobre la actualización de los requisitos para el registro de los pasajeros y la tripulación a bordo de los buques de pasaje europeos, que contiene estas nuevas disposiciones. Tener un acceso inmediato a los datos de los pasajeros puede ser vital, por ejemplo a la hora de ayudar en el proceso de búsqueda y salvamento. También puede evitar una alarma innecesaria de familiares y amigos.

“Estas nuevas normas mejoran la seguridad, que es obviamente un elemento clave de toda nuestra legislación marítima”, ha dicho Joe Mizzi, ministro maltés de Transporte e Infraestructura. “Pero, además, fomentan la innovación y la digitalización en el sector del transporte de pasajeros, lo que contribuirá a impulsar la competitividad del sector, en particular reduciendo las cargas administrativas”.

Con arreglo a las normas actuales, la compañía naviera conserva la información del registro de pasajeros y, en caso de emergencia, el centro de búsqueda y salvamento se pone en contacto con la persona responsable de la compañía. El sistema se basa en la disponibilidad de la persona de contacto, y se puede perder un tiempo precioso antes de poder lanzar la operación de salvamento.

De acuerdo a los nuevos requisitos, ya no será la compañía naviera quien conserve los datos, sino que se pondrán inmediatamente a disposición de la autoridad competente en formato electrónico. Los dos medios de transmisión, a saber, las ventanillas únicas nacionales y el Sistema Automático de Identificación, ya figuraban en la propuesta original de la Comisión, y el Consejo los ha mantenido.

Las nuevas normas propuestas incluyen también la nacionalidad entre los datos que deben registrarse, además del nombre, la fecha de nacimiento, el sexo y, si el viajero así lo desea, la necesidad de asistencia especial en situaciones de emergencia. En la actualidad, la información registrada no siempre incluye la nacionalidad, lo que dificulta la ayuda a las víctimas y a sus familiares.

En comparación con la propuesta de la Comisión, el texto del Consejo amplía de uno año a tres el período de «transposición» para incorporar las nuevas disposiciones a la legislación nacional. A fin de evitar cargas administrativas innecesarias, el Consejo ofrece a los Estados miembros que carezcan de puertos marítimos y de buques que enarbolen su pabellón la posibilidad de no incorporar a su Derecho interno la Directiva.

La propuesta fue presentada por la Comisión el pasado mes de junio. Forma parte de una revisión más amplia de la legislación sobre seguridad de los buques de pasaje de la UE, y su objetivo es aumentar la seguridad de los viajes por mar y, al mismo tiempo, simplificar las normas y reducir los costes administrativos.

La orientación general que se ha adoptado es la posición que mantendrá el Consejo en las negociaciones con el Parlamento Europeo. El Parlamento Europeo no ha aprobado aún su posición sobre la propuesta. Ambas instituciones deben llegar a un acuerdo sobre el texto para que este pueda entrar en vigor.