2016 fue un año lleno de sorpresas por parte del buscador más importante. Los viajes, en particular, parecen ser un área especial de interés para Google, ya que el gigante tecnológico continuó renovando los productos ya existentes y desarrollando nuevas experiencias de viaje.

Los hoteleros ya deben estar bastante familiarizados a estas alturas con el producto Google Ads. Más conocido como “Google Hotel Price Ads”, el motor de búsqueda no comenzó a promover este producto de viaje hasta bien entrado 2014.

El programa ha sufrido cambios importantes en los últimos años, tanto desde la perspectiva de un motor de búsquedas en cuanto al modo y momento en que se muestran los precios, hasta el punto de vista de los hoteleros en cuanto al modo de gestionar su cuenta y pujar por su posicionamiento.

El concepto de Google Hotel Ads es simple. En la actualidad, estos anuncios se muestran para consultas específicas relacionadas con viajes en Google.com y Google Maps. Las ubicaciones de los anuncios se optimizan en función del comportamiento del usuario desde el ordenador de escritorio hasta su móvil.

Además, los anuncios se personalizan dependiendo de la forma en que un usuario determinado está buscando. Por ejemplo, un usuario que busca “hoteles en Oviedo” verá una lista de hoteles distinta en comparación con un usuario que busca una marca de hotel en particular en la ciudad.

Tanto los hoteles individuales como las OTAs y metabuscadores pueden proporcionar tarifas a Google para incluirlas en la información del hotel. Después de seleccionar una tarifa, el usuario es redirigido al sitio asociado o al motor de reservas.

Google amplió el producto Google AdSense con la nueva función “Reservar en Google” que permite a un viajero reservar una habitación de hotel sin tener que abandonar el motor de búsqueda.

El programa se lanzó en 2015 y proporciona a los hoteles y proveedores dos opciones sobre su participación: pagar una comisión por transacciones directamente en la plataforma de Google o un modelo de coste por clic a través del centro de anuncios de hoteles.

Idealmente, la nueva característica Book on Google aumentará la tasa de conversión de reservas al capturar a los usuarios que se sitúen entre la transición de Google y el sitio web de terceros. Sin embargo, esto también significa que los hoteles y proveedores deben compartir un trozo de la tarta con Google y que los proveedores ni siquiera están recibiendo el tráfico del sitio web que normalmente tendrían a través del programa tradicional de Hotel Price Ads.

Continuando con su enfoque en los viajes, Google lanzó la nueva aplicación Google Trips en septiembre de 2016. La aplicación permite a los usuarios crear viajes y guardar información sobre destinos y cosas que hacer en dichos destinos.

Además, la aplicación puede extraer información de viaje previamente guardada como vuelos y reservas de hotel. Aunque la aplicación sirve como una fuente de información sobre las cosas locales que hacer, actualmente carece de la capacidad de búsqueda y reserva de hoteles y vuelos, lo que es algo sorprendente dadas las capacidades actuales del motor de búsqueda con Google Hotel Ads y Book On Google.

Tal vez estas características adicionales se agregarán a la aplicación a su debido tiempo, lo que sería un gran cambio de juego, ya que pondría a Google en competencia directa con otras aplicaciones de reserva de viajes.

La incursión de Google en el mundo de las reservas de viajes online plantea la ya recurrente pregunta: ¿Google se convertirá en una agencias de viajes online? Google ha afirmado hasta ahora que no tiene ninguna intención de entrar en el espacio de las OTAs –sus principales clientes, por otra parte–.

Si atendemos a los números, las reticencias de Google tienen sentido. El negocio de viajes de Google ya es el doble que el de Expedia. Basta con pensar en las cantidades masivas de ingresos generados por Google a través de las OTAs a través de productos como Google AdWords y Google Hotel Ads.

Para poner las cosas en perspectiva, se estima que Google habrá generado aproximadamente 12.000 millones en ingresos de viajes en 2016. La mitad de ese dinero procede de  Priceline, Expedia, TripAdvisor y Airbnb.

Si Google se trasladara al espacio de las OTAs, se arriesgaría a enfrentarse a sus mayores anunciantes. Google también afirma que desea ayudar a los consumidores a comenzar a planificar su viaje en la primera etapa a través de su actual conjunto de productos y que no quieren convertirse en un sitio de planificación de viajes, lo que explicaría un poco por qué Google Trips no incluye –de momento– funcionalidad de reserva.

Artículo original en Fuel.

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