La nueva orden ejecutiva revisada que prohíbe temporalmente la entrada de personas de ciertos países de mayoría musulmana ha sido puesta en marcha por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La administración norteamericana asegura que ha trabajado para coordinarse mejor con las agencias que necesitarán para implementar la prohibición. La nueva orden ha estado en proceso de elaboración desde poco después de que un tribunal federal bloqueara el esfuerzo inicial de Trump.

Esta nueva orden tiene como objetivo superar los desafíos legales impuestos a la primera. Su objetivo será el mismo: mantener a los posibles terroristas fuera de Estados Unidos mientras el gobierno revisa el sistema de investigación para refugiados y solicitantes de visas procedentes de ciertas partes del mundo.

Las órdenes originales de Trump bloquearon temporalmente a los ciudadanos de Irán, Irak, Somalia, Sudán, Yemen, Siria y Libia y suspendieron el programa de refugiados de Estados Unidos.

La nueva orden elimina a Irak de la lista de países cuyos ciudadanos se enfrentan a una prohibición de viajar durante 90 días a Estados Unidos. Este cambio obedece a la presión ejercida por el Pentágono y el Departamento de Estado. Ambos instaron a la Casa Blanca a reconsiderar su decisión, dado el papel de Irak en la lucha contra el Estado islámico.

Entre otros cambios, los refugiados sirios ahora serán tratados como el resto de refugiados y sometidos a una suspensión de 120 días del programa de refugiados.

Pérdidas millonarias para el turismo

En lo que respecta al sector turístico, la postura del presidente Trump en materia de inmigración ha comenzado a afectar negativamente a las visitas extranjeras a las principales ciudades de Estados Unidos, y amenaza con costar miles de millones de dólares y miles de empleos.

Nueva York, la ciudad más visitada de la nación, predice que los viajes caerán más del 2 por ciento este año hasta los 12,4 millones, la primera disminución después de ocho aumentos anuales consecutivos. Los Angeles y Miami también pueden experimentar disminuciones.

Los visitantes internacionales gastaron alrededor de 250.000 millones de dólares en Estados Unidos el año pasado, pero el país en su conjunto tendrá 4,3 millones menos de visitantes extranjeros este año “gracias” a Trump, lo que que se traduce en 7.400 millones en pérdidas.

ForwardKeys.com informó de que las reservas en Estados Unidos de países de Europa occidental disminuyeron un 14 por ciento desde el 28 de enero hasta el 4 de febrero, en comparación con el año pasado. Desde Oriente Medio, las reservas bajaron un 38 por ciento.

En Nueva York, que atrae a casi el 30 por ciento de los turistas extranjeros del país, las autoridades todavía esperan un récord total de 61,7 millones de visitantes, un millón más que en 2016, debido al aumento del turismo interno.

Aunque los viajeros internacionales representan el 20 por ciento de todos los visitantes de la ciudad, representan alrededor de la mitad del gasto. Los funcionarios aseguran que 300.000 viajeros internacionales menos costarán a la economía de la ciudad cerca de 900 millones.

Fuentes: Skift y Chicago Tribune.

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