Airbnb se ha convertido en muy poco tiempo en una alternativa para muchos viajeros que buscan un nuevo modelo de alojamiento. Sin embargo, el objetivo de la compañía es llegar a ser un compañero del viaje del usuario durante todo el proceso.

Con ese objetivo en mente, en 2017 podemos esperar que Airbnb amplíe sus horizontes considerablemente, moviéndose mucho más allá de los alquileres de vacaciones donde se ha hecho con un papel muy relevante desde su nacimiento como compañía en 2008.

Tal y como adelantó la compañía el mes pasado, sus planes para expandirse en reservas de vuelos son claros, con “Flights and Services” alineados para unirse a sus otras nuevas ofertas, ahora clasificadas en segmentos un poco difusos como “experiencias”, “lugares” y “hogares”, que caen bajo el paraguas más amplio de “Trips”.

De acuerdo con Bloomberg, Airbnb logrará este objetivo a través de la compra de una agencia online, o mediante la firma de un acuerdo de licencia de datos con un proveedor como Sabre o Amadeus. Se rumorea que el movimiento precede a la esperada salida a bolsa de Airbnb, dentro de los próximos 18 meses.

En busca de nuevas fuentes de ingresos, Airbnb estudia algunos modelos ya probados. Los principales sitios de reserva como Kayak, Priceline y Expedia ofrecen una ventanilla única para la planificación de viajes, con hoteles, alquiler de coches y vuelos recogidos en el mismo lugar.

La mayoría de estos servicios también ofrecen paquetes, donde los viajeros pueden encontrar un paquete de oferta o oferta promocional si optan por reservar todo de una sola vez en lugar de contratar elementos separados. Este tipo de agregación podría ser una oportunidad para Airbnb para llegar a ser el hub de los viajes en el que aspira a convertirse.

La nueva misión de Airbnb es evidente desde su página de inicio, donde la compañía invita a navegar por “Casas, experiencias y lugares, todo en una sola aplicación”. Este objetivo fue impulsado por el lanzamiento el mes pasado de “experiencias”, una nueva forma de reservar actividades como clases de surf, clases de cocina e incluso sesiones de música en su destino de elección.

Estas reservas de experiencias son ofrecidas por proveedores locales que pueden atraer la atención de los turistas que buscan una auténtica experiencia local. Al igual que las reservas de vuelos, en teoría estos listados alternativos no afectarían a las comunidades que se enfrentan a una crisis de vivienda asequible, ya que no están desplazando a nadie o inflando los mercados inmobiliarios de manera directa. Tampoco crearían el mismo tipo de fricción costosa con los gobiernos estatales y locales. En teoría.

En medio de costosas batallas legales, Airbnb sabe que necesita expandirse. Con una oferta pública inicial de acciones que parece inevitable en un futuro no muy lejano, incluso a medida que continúa recaudando fondos, Airbnb sería prudente en ampliar sus listados hacia flujos de ingresos menos “pegajosos” antes de lanzarse a bolsa.

Artículo original en TechCrunch.