Después de que la semana pasada Airbnb anunciara acuerdos con las administraciones locales en Londres y Ámsterdam para regularizar definitivamente su actividad, la agencia Reuters ha informado de que la agencia de alojamiento ha decidido retirar su demanda contra la ciudad de Nueva York.

El ayuntamiento de la ciudad norteamericana había aprobado una ley que multaba con hasta 7.000 euros a aquellos usuarios que alquilaran sus propiedades por periodos inferiores a 30 días.

Rápidamente, Airbnb presentó una demanda contra esta decisión, considerando que era antinconstitucional y que no se debería multar a usuarios que alquilan una parte de su vivienda principal.

Airbnb sostenía que la ambigua redacción de la ley podía permitir a las autoridades de Nueva York aplicarla a plataformas online como la suya, que publica avisos de terceras partes, creando el riesgo de importantes sanciones civiles y responsabilidades penales.

Sin embargo, según los términos del acuerdo, la ciudad de Nueva York acordó que la ley no se aplicará contra la compañía y que en cambio está destinada a infractores individuales, dijo una portavoz del alcalde Bill de Blasio, Linda Rosenthal.

Rosenthal declaró que la intención de la nueva ley no era, en ningún caso, perseguir de forma particular a Airbnb, y ha celebrado el acuerdo y la retirada de la demanda ya que, a su juicio, no se sostenía de ninguna manera.