Airbnb, el portal de alquiler de vivienda privada valorado ya en 27.000 millones de euros, continúa con su proceso de maduración y se acerca a su primera oferta pública de acciones. Antes de que llegue ese momento quiere sumar un mayor número de propiedades y usuarios a la plataforma.

Para ello, trabaja en un nuevo servicio de anfitriones profesionales, que conectaría a los posibles anfitriones –aquellos que que tienen casas o espacios en sus hogares que poder registrar en Airbnb– con “Superhosts” que ayudaría en la gestión de dichas propiedades.

“Siempre estamos buscando maneras de dar a nuestros anfitriones e invitados de todo el mundo una experiencia aún mejor”, dijo el portavoz de Airbnb Christopher Nulty en respuesta a las preguntas sobre el nuevo servicio. “Sabemos que muchos de nuestros anfitriones ya utilizan los amigos, la familia y la gente de su confianza para ayudarles con la gestión de sus espacios. Ahora hemos puesto en marcha un ensayo a pequeña escala en algunos mercados para investigar maneras de hacer esto aún más fácil”.

Estos ·anfitriones experimentados” esencialmente subcontratarían todo el proceso de la inclusión y el alquiler de viviendas en Airbnb a un tercero. De hecho, ya hay páginas dedicadas al servicio en la propia web de Airbnb. Por ahora, parece que el único mercado en el que está probando el servicio de acogida experimentada es Tokio, donde en la actualidad hay 92 anfitriones de este tipo.

Entre los servicios que estos anfitriones pueden llevar a cabo para los propietarios está la inscripción y comercialización de una propiedad; ayuda en la gestión de calendarios y precios, gestión de las comunicaciones con los huéspedes y comprobación de entradas, salidas, limpieza y equipamiento.

Los usuarios pueden usarla web de Airbnb para buscar estos  superhosts en función de la proximidad a su dirección. El precio queda abierto a la negociación entre el propietario y este “superanfitrión”, con precios que oscila entre el 10 y el 20 por ciento de los ingresos –bastante superior al 3 por ciento que Airbnb cobra por el uso de la plataforma.

La idea detrás de esta nueva figura es eliminar uno de los puntos de fricción que afectan el crecimiento de Airbnb como servicio. La considera que hay muchas viviendas que podrían pasar a formar parte de su plataforma pero hay casos en que los propietarios no quieren asumir todo el trabajo que implica.

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