La llegada de la economía colaborativa ha afectado ya a numerosos modelos de negocio tradicionales, al mismo tiempo que ha generado un debate lógico sobre la legalidad de las iniciativas que se acogen a esta etiqueta de la “economía colaborativa”.

En el sector turístico, el caso más claro y contundente es el archiconocido de Airbnb, pero no el único. Su rival alemán, Wimdu, ha publicado un comunicado en el que explica cómo un usuario medio puede llegar a un sueldo de mileurista gracias al uso de este tipo de plataformas:

Vivienda: 310 euros

Según Wimdu, alquilando una habitación solo cinco la suya permiten ahorrar al usuario hasta 175 euros. Además, otras empresas como Letmespace permiten alquilar trasteros y plazas de parking entre particulares. Las ganancias, en este caso, pueden sumar los 125 euros al mes. Por último, para compartir la red wifi de casa, se puede usar de una forma legal Fon; la cual permite ganar 10 euros al mes.

Transporte: 480 euros

Más allá del alojamiento, el transporte es el otro sector clave de la sharing economy. Gracias a plataformas como Blablacar, se puede compartir coche, incluso para ir al trabajo. A pesar de gastar unos 60 euros en gasolina, con solo dos pasajeros que paguen un euro el trayecto, un usuario puede  conseguir hasta 80 euros al mes. Además, la plaza de aparcamiento propia se puede alquilar a través de WeSmartPark, un recurso que puede generar hasta 250 euros al mes. Otras plataformas como Spinlister permiten  compartir una bicicleta seis veces al mes, a 25 euros el día.

Comidas y otros servicios: 220 euros

Según Wimdu, VizEat permite compartir una cena entre particulares. Con solo preparar un buen plato de comida un par de veces al mes, a 20 euros por comensal, puedes acumular unos 100 euros. Por su parte, Withlocals es una aplicación que permite contactar con grupos de turistas para enseñarles su ciudad. 

Según la web de alquiler de apartamentos, es posible obtener unas ganancias de unos 1.000 euros al mes utilizando nueve apps.