Poco a poco, los principales destinos del mundo han tomado la iniciativa a la hora de afrontar la llegada de Airbnb al sector del alojamiento. En principio, el panorama es un tanto caótico, ya que cada ciudad está tomando sus propias decisiones y no parece haber un criterio claro, menos aún en España, donde la disparidad de legislaciones locales y autonómicas complica la existencia de una respuesta unificada a este fenómeno.

En Estados Unidos, país de origen de Airbnb, sucede algo similar. San Francisco o Nueva York ya ha tomado medidas contundentes para tratar de regular la presencia de la compañía en el mercado. Ahora, la ciudad de Los Ángeles (California) obligará a Airbnb a ser la responsable de la recogida de impuestos por parte de los alojamientos anunciados en la plataforma. Es un acuerdo similar al que ha llegado en San Francisco y en otras 200 ciudades de todo el mundo.

Airbnb afirmó recientemente que, gracias a su actividad, las ciudades norteamericanas podrían generar en su conjunto más de 2.000 millones de dólares, mientras que, hasta la fecha, la compañía asegura haber recaudado 85 millones en impuestos a nivel global. No parece una gran suma para una compañía valorada en cerca de 30.000 millones de euros.

Estos son algunos de los destinos en los que, en la actualidad, Airbnb recauda impuestos en nombre de sus anfitriones:

Alabama
Amsterdam
Chamonix-Mont-Blanc, France
Chicago, Cook County, and the State of Illinois
Cuyahoga County, Ohio
District of Columbia
Florida state (as well as five individual county tax authorities in Florida)
India
Jersey City, NJ
Lisbon
Malibu, CA
Montgomery County, Maryland
North Carolina State (as well as 150 individual local tax jurisdictions in North Carolina)
Oakland, CA
Oregon; City of Portland, OR; and Multnomah County, OR
Palo Alto, CA
Paris, France
Philadelphia, PA
Phoenix, AZ
Rhode Island State
San Diego, CA
San Francisco, CA
San Jose, CA
Santa Clara, CA
Santa Cruz County, CA
Santa Monica, CA
South Carolina State
Washington State
Washoe County, Nevada