Como no podía ser de otra forma, Olivier Grémillon, máximo responsable de Airbnb para el mercado europeo, y Douglas Quinby, vicepresidente de investigaciones en Phocuswright y encargado de entrevistarle durante la conferencia celebrada esta semana en Dublín, tuvieron que compartir una botella de agua durante la entrevista. “Economía colaborativa”, lo llamó Grémillon.

La entrevista al responsable de Airbnb era, din duda, una de las más esperadas. No en vano, Airbnb crece por encima de cualquier parámetro macroeconómico. Cuenta ya con más de dos millones de alojamientos en su plataforma y, como confirmó Grémillon, Europa representa la mitad de su mercado, tanto emisor como receptor.

La nueva campaña de publicidad de Airbnb, “Live there”, insiste en el mensaje que la compañía pretende propagar para diferenciarse de los alojamientos tradicionales: “viajar como un local”. Como bien señaló Quinby, este facto es sólo el quinto entre las prioridades de los viajeros a la hora de elegir Airbnb, por debajo de otros como el precio o la localización. Grémillon sólo pudo argumentar que comprendía que esos otros factores eran más importantes, pero insistió en la importancia de la experiencia local como factor diferenciador de Airbnb.

En cuanto a la relación con los hoteles, Grémillon reconoció que “es evidente que existe una competencia en ciertos aspectos, pero pensamos que no es tan grande como se quiere hacer ver. Hay que tener en cuenta que el usuario visita muchas webs antes de reservar, no sólo la de Airbnb o la de un determinado hotel. Los propios hoteles son expertos en determinados servicios que nosotros no ofrecemos, ni pretendemos ofrecer. Están haciendo muchas cosas bien y seguirán haciéndolas”.

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Algunos hoteles han comenzado incluso a incorporar su inventario a Airbnb, un hecho que no sorprende a Grémillon: “Hace cuatro años se nos miraba con cierta curiosidad. Después, los hoteles pasaron a preocuparse por nosotros y, ahora, empiezan a estar interesados en formar parte de Airbnb. No es ninguna sorpresa, ya que la comisión del 3 por ciento que cobramos por el uso de la plataforma es muy inferior a las comisiones que pagan a las agencias online. En cualquier caso, nuestra web no está pensada para incorporar propiedades con múltiples habitaciones, cualquier hotel que lo haya intentado se habrá dado cuenta de lo complicado que es”.

Con respecto a nuevas posibilidades de negocio, Airbnb mantiene su apuesta por captar un mayor número de viajeros de negocio y tantea la posibilidad de incorporar actividades complementarias aunque, como reconoció Grémillon, es un sector tremendamente fragmentado y que implica una gran complejidad técnica.

Juan Daniel Núñez es editor de SmartTravelNews, el primer medio online en español especializado en innovación y tecnología para el sector turístico y de los viajes.