“Un disparate”. Así de contundente se pronuncia Mónica Prieto, Chief Operating Officer de Destinia ante la demanda recibida por el administrador concursal de Spanair que reclama los importes de los billetes que se vendieron en su día pero no llegaron a usarse porque la aerolínea cesó sus actividades –y posteriormente quebró– en enero de 2012. “Nosotros devolvimos ese dinero directamente a los clientes, porque era suyo, y volveríamos a hacerlo pese a lo que digan las reglas de juego de IATA”, añade la portavoz de la agencia de viajes online.

Spanair reclama a Destinia y a otras 25 agencias de viajes el importe por los billetes vendidos y no usados. La agencia de viajes online ya ha iniciado la batalla legal. “Este tema es relevante para el resto de agencias y para los consumidores porque la pretensión indirecta es que nosotros les demos ese dinero a los administradores de la aerolínea y se lo reclamemos a los clientes. No tienen ningún sentido y contraviene el espíritu de la Ley de Consumidores”, remarca Prieto.

Desde CEAV apoyan la decisión de Destinia por considerar que se trata de un tema sectorial que la asociación viene denunciando desde que la Aerolínea cesó sus operaciones, y que viene avalada por la decisión de CEAV de denunciar a IATA por considerar que su contrato con las agencias establece una situación de abuso.

Consumidores y agencias, desprotegidas

“Este procedimiento sólo busca sacar dinero de la parte más débil de la cadena de distribución y el único que se hace cargo de los consumidores cuando hay problemas”, incide Prieto. La agencia apoya su decisión de devolver el dinero a los clientes en cuatro motivos principales: porque el servicio no se prestó y la legislación ­–la Ley de Consumidores y el Código Civil­– nos obligan a ello;  porque en el 99% de los casos se trataba de reservas conjuntas de vuelo+hotel, lo ­que se considera un viaje combinado y la Ley nos obliga también a devolver el dinero; porque de los comunicados que Spanair publicó entre el 27 de enero y el 10 de febrero de 2012 se hizo creer a los consumidores que serían las agencias las que íbamos a devolverles el dinero –y que nos autorizaban a ello–, y porque en algunos casos, los propios clientes fueron los que pidieron la devolución ante la entidad bancaria.

“Ni podíamos ni quisimos hacer otra cosa que devolver el dinero a sus verdaderos dueños, los clientes. Y lo volveríamos hacer si esta situación se repitiese”, concluye Prieto.

Por su parte, el presidente de CEAV, Rafael Gallego, ha asegurado que “una vez más vuelve a evidenciarse que la ley concursal en el ámbito turístico es atroz porque va claramente en contra de los consumidores y de la agencia intermediaria. Tanto en el caso de la quiebra de Spanair como en la de Air Comet o Air Madrid, los únicos que han asumido la responsabilidad de resarcir a los consumidores han sido las agencias de viajes”. Gallego añade además que “revertir esta situación es responsabilidad, ya no solo de IATA, sino del Ministerio de Fomento a quien le venimos reclamando que, al igual que a las agencias se nos exigen fianzas y avales para responder ante nuestros clientes, se requiera lo mismo a las compañías aéreas. Por lo que urgimos un cambio en esta legislación que a todas luces es abusiva”.

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