La semana pasada, Google presentó en San Francisco toda una nueva serie de productos con posibles aplicaciones a la industria de los viajes, desde un nuevo dispositivo de realidad virtual que permitirá conocer un destino antes de realizar una reserva, hasta su propio dispositivo de consultas y búsquedas de voz, Google Home, que competirá directamente con el Echo de Amazon y su servicio Alexa.

Además de Alexa, otras grandes tecnológicas han dado pasos importantes en el desarrollo de asistentes virtuales –Siri de Apple es el ejemplo más conocido– o chatbots conversacionales, la apuesta de futuro de Facebook.

Google Assistant es la gran baza del gigante de las búsquedas para funcionar como asistente virtual de los usuarios en todo momento. Su función es analizar el contexto de cada usuario –su localización, sus gustos y preferencias– para acceder a distintas fuentes de información y redefinir las respuestas de un modo personalizado para cada usuario. La ambición de Google, podría producirse porque, al fin y al cabo, ¿quién sabe más de nosotros que Google?

Un reciente artículo publicado por la consultora Forrester señala que Google Assistant es una extensión natural en la trayectoria de Google para convertirse en el agente entre las marcas y sus clientes. El “Santo Grial” de convertirse en el asistente virtual por excelencia no será tarea sencilla para Google, pero mantiene un valor de negocio sin precedentes. Google no está solo en esta carrera, evidentemente: Amazon, Apple y Facebook también tienen sus miras puestas en convertirse el ayudante de confianza para los consumidores.

Google Assistant no es nuevo, pero la presencia de Google Assistant en un rango de dispositivos electrónicos de consumo construidos por Google a partir de cero sí es nueva. Al poseer y controlar todo el ciclo tecnológico, Google tiene el control sobre la experiencia del usuario final, un área donde no siempre ha destacado. Google Assistant integra la mayoría de los servicios de Google, así como un grupo seleccionado primeros socios como OpenTable o Uber.

Esta carrera acaba de comenzar pero está en un momento crucial. Amazon ha comenzado el trabajo para educar a los usuarios en las búsquedas de voz, los usuarios se han acostumbrado a pagar más de 600 euros por un teléfono móvil, existe más información que nunca sobre los usuarios en manos de Facebook, Amazon, Apple o Google y, al mismo tiempo, ya existen las herramientas que permiten que las búsquedas personalizadas y la inteligencia artificial funcionen de un modo cercano a cualquier persona (gracias a IBM Watson o Microsoft Luis).

En un momento en el que los principales actores tecnológicos del sector travel pelean por acompañar y acaparar al viajero durante todo el ciclo de búsqueda, compra y experiencia, la compañía que marque un estándar en búsquedas virtuales puede llevarse el gato al agua.

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2 comentarios en “El siguiente paso de Google: un asistente para absolutamente todo

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