Desde hace ya unos meses, está claro que Airbnb se ha lanzado a la búsqueda de nuevos segmentos y modelos de negocio para su crecimiento. En este tiempo, otras empresas cuyos modelos están basados en la economía colaborativa, tales como Uber, han llegado a acuerdos con algunas de las principales hoteleras norteamericanas. Era cuestión de tiempo que Airbnb buscase alianzas con empresas ya existentes en el sector, si bien es la primera vez que la compañía anuncia un acuerdo con una aerolínea, en este caso, la australiana Qantas.

Según ha informado Tnooz, los viajeros de la aerolínea obtendrán un punto en el programa de fidelización de Qantas por cada dólar que inviertan en un alquiler reservado a través de qantas.com/stay, una dirección que redirige a la web australiana de Airbnb, donde se completa la reserva.

El proceso no funciona a la inversa, eso sí. Es necesario acceder desde la url de Qantas para obtener los puntos y no directamente desde Airbnb. Pero parece cuestión de tiempo que Airbnb pueda ofrecer su propio programa de fidelización en colaboración con otras compañías aéreas para sus clientes frecuentes.

El mapa legal de Airbnb

La expansión imparable de Airbnb, cuya valoración en bolsa ya supera los 27.000 millones de euros, va inevitablemente acompañada por la polémica sobre su legalidad en numerosos destinos. Es evidente que los alquileres entre particulares para pequeños periodos de tiempo no son algo nuevo, pero en los últimos años, se han vuelto cada vez más populares y omnipresentes gracias las nuevas plataformas tecnológicas como Airbnb, HomeAway, y FlipKey.

El medio especializado Skift ha publicado un informe que detalla el momento legal en que se encuentra Airbnb en los principales destinos de Estados Unidos. El informe parte del hecho de que, mientras que el crecimiento de estas plataformas ha permitido que el mercado de alojamiento alternativo florezca no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo, su popularidad también plantea una serie de preguntas: ¿Qué tipo de impacto tienen estos alquileres en los mercados locales de vivienda? ¿Cómo abordan estas plataformas los problemas de discriminación? ¿Están compitiendo cara a cara con los hoteles? ¿Qué otros servicios podrían proporcionar en el futuro? ¿Cómo deben ser reguladas para garantizar la salud y la seguridad de los anfitriones e invitados? ¿Deberían pagar impuestos?

Airbnb y sus compañeros están actualmente involucrados en una serie de batallas legales en todo el mundo. En su esfuerzo por obtener mayor o menor aceptación legal para el alquiler a corto plazo, Airbnb han presionado a ayuntamientos y alcaldes para legalizar el alquiler a corto plazo a través de la recogida y envío de impuestos de alojamiento locales. Pero incluso en las ciudades donde se han establecido acuerdos para la recaudación de impuestos, tales como San Francisco, la plataforma se enfrenta a restricciones legales más rígidos y la oposición de la industria hotelera, los defensores de la vivienda asequible, los políticos y las comunidades locales.

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