No hay duda de que el internet de las cosas tendrá pronto un impacto en la forma de hacer negocios para cualquier industria. Intel estima que el número de dispositivos conectados crecerá de dos mil millones de objetos en 2006 a una proyección de 200.000 millones para el año 2020, es decir, 26 objetos inteligentes por cada ser humanos en la Tierra. Gigantes como General Electric han llamado al internet de las cosas la “tercera ola de innovación”, después de la revolución industrial y la llegada de internet.

La industria del turismo posee un gran potencial para aumentar los ingresos y disminuir los gastos mediante la integración de las tecnologías IoT en sus operaciones. Por ejemplo, un sistema de gestión de energía inteligente sabe cuándo una habitación está ocupada o sin vender y puede ajustar automáticamente la temperatura para reducir el consumo de energía hasta en un 45 por ciento.

Al mismo tiempo, este sistema también podría aumentar los niveles de satisfacción de los clientes al permitir que un cliente pueda ajustar las luces y la temperatura a través de apps, manejar el televisor o poner en marcha interacciones de voz con los elementos de la habitación.

Un artículo publicado en Hotel Online detalla siete aspectos en los que el internet de las cosas puede revolucionar el modo en que entendemos la hotelería:

1. Automatización en las habitaciones. En el pasado, los hoteles han tenido problemas para mantenerse al día con las capacidades de ancho de banda para el servicio de wifi. Mañana, el reto será mantener los mismos niveles de confort y control al que los viajeros están acostumbrados en su casa, inteligentes e hiperconectadas. Esta actualización será una de las formas en que los hoteles puedan distinguirse de su competencia, al conseguir que sus clientes se sientan más cómodos al utilizar tecnologías que ya tendrán en sus casas.

2. Mantenimiento predictivo, que utilizará sensores para reconocer tendencias peligrosas y alertar al personal de mantenimiento si se intensifica el problema. Por ejemplo, un sistema Verdigris utiliza algoritmos de aprendizaje automático para identificar el tipo de equipo que se encuentra en la red, junto con la detección de uso anormal mediante la medición de sus características eléctricas, usando sensores inalámbricos en el panel de circuito.

3. Relación a través del móvil: los dispositivos móviles han transformado la forma en que trabajamos, viajamos y nos entretenemos. Hoy en día, hay casi tantos smartphones como personas en el planeta. El teléfono móvil ha conseguido una sensación constante de inmediatez. Esto ha cambiado para siempre la forma en que nuestros clientes interactúan con nosotros y cómo esperan que podamos interactuar con ellos .

4. Hyperpersonalización. Cada vez más datos de carácter personal se comparten entre las empresas. Por ejemplo, sencillamente sabiendo que un usuario de Facebook se identifica a sí mismo como “casado”,  esta información puede ayudar a Google a crear campañas publicitarias más específicas para ese mismo usuario en su motor de búsqueda. A pesar de los evidentes problemas de privacidad, el 78 por ciento de los consumidores realmente expresa un deseo de algún tipo de personalización de contenidos, en lugar de recibir anuncios irrelevantes.

5. Interacciones basadas en geolocalización, en forma de sugerencias, forman cada vez más parte del mundo digital, por lo que es más fácil ofrecer la información más valiosa para los huéspedes. Si un cliente pregunta a la recepción, “¿Dónde puedo comer esta noche?” o “¿Cuánto tiempo se tarda en llegar al aeropuerto desde aquí?”, al combinar los datos fácilmente disponibles en internet y la pregunta que el invitado ha realizado las interacciones digitales basadas en la localización son más precisas que las interacciones basadas en humanos. No es de extrañar el 30 por ciento de los hoteles en 2016 asignen parte de su presupuesto a tecnología basada en localización. Hoteles como el Fontainebleau Miami están utilizando datos basados en la localización combinados con los datos del PMS para aumentar las ventas de los clientes a través de ofertas previas a la llegada.

6. Natural User Interfaces. Durante los últimos años, la tecnología ha llegado a ser algo común para todos los usuarios. El objetivo de un “diseñador de experiencia de usuario” no es sólo crear webs y aplicaciones móviles más accesibles, sino también a tener en cuenta toda la experiencia en el hotel y añadirle componentes tecnológicos para hacer que el huésped se sienta como en casa.

7. APIs e integración de terceros actores. Con el fin de hacer que el internet de las cosas sea una realidad hoy en día, los proveedores deben trabajar juntos para llevar todos los sistemas de información a la red. Al ser una tecnología incipiente, IoT aún carece de normas claras en general. A medida que su mercado madure, es probable que se produzca una consolidación de proveedores, la creación de una cantidad más pequeña de los vendedores con ofertas de sistemas más cohesionados. Hasta entonces, la integración dará trabajo a muchos, y las APIs (Application Programming Interfaces) serán el elemento vital de un sistema integrado de internet de las cosas, aquello que permitirá que unas plataformas se comuniquen de forma segura con otra.

Al final del día, el Internet de las cosas es sólo una herramienta para ayudar a los hoteles y destinos turísticos a satisfacer a sus clientes. Aunque será un elemento que afectará de un modo tremendo a la industria del alojamiento, habrá, por supuesto, muchas otras maneras de seguir siendo competitivos. Incluso después de que llegue esta nueva ola tecnológica, la gente todavía tendrá que viajar y todavía valorará la comodidad y el servicio al cliente. Como siempre, un enfoque en el cliente siempre va a ser un buen negocio.

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